Save the Children y otras seis organizaciones internacionales expertas en infancia piden a los líderes políticos de los países asiáticos que entre las medidas para hacer frente al coronavirus tomen todas aquellas necesarias para asegurar que millones de niños y niñas estén protegidos frente a la violencia y otras formas de abuso.

En Asia, la pandemia está causando estragos en la infancia, particularmente en los niños y niñas más vulnerables, dado que el acceso a la educación y la sanidad se reduce conforme lo hacen los ingresos familiares y los medios de vida. 

En las niñas los efectos negativos son mayores ya que sufren en mayor medida la violencia de género, el ciberbullying y otras formas de abuso que crecen con el aislamiento social y el confinamiento. También son ellas quienes tendrán menos posibilidades de volver a la escuela cuando se retomen las clases presenciales.

Muchos países asiáticos ya han reportado fuertes aumentos en la violencia de género. En India y Singapur, por ejemplo, las llamadas a líneas telefónicas de ayuda contra este tipo de agresiones han aumentado drásticamente. Y en Filipinas se han registrado castigos humillantes y degradantes para los niños, niñas y jóvenes que rompen los toques de queda por el coronavirus.

Hassan Saadi Noor, director de Save the Children en Asia explica: “Los niños y las niñas a menudo son víctimas invisibles de las crisis y ésta no es diferente. Mientras el virus se está mostrando más letal en la población de mayor edad, los niños y las niñas lo padecen de forma menos aparente. Y entre ellos, quienes más lo sufren y mayor ayuda necesitan están los menores refugiados y migrantes, aquellos que están en situación de pobreza, quienes tienen algún tipo de discapacidad o los que viven en instituciones como los orfanatos”.

“La pandemia de la COVID-19 supone una crisis de los derechos de la infancia en Asia. Debido al cierre de escuelas en toda la región, decenas de millones de niños y niñas se han visto obligados a permanecer en entornos domésticos potencialmente inseguros durante semanas o meses seguidos. Hemos recibido informes extremadamente preocupantes de varios países alertando del aumento de la violencia de género”, denuncia Amihan V. Abueva, director ejecutivo regional de Child Rights Coalition Asia.

Desde Nepal, Mandira (17 años) ha participado en una sesión virtual de Save the Children y relata: “Los padres y las madres están frustrados durante el encierro y los niños están inquietos. He sido testigo de cómo los padres se irritan con sus hijos y los golpean. No se dan cuenta de que los niños necesitan atención y saber qué sucede. Se sienten enjaulados en casa”.

En las últimas semanas, la Asociación de Naciones del Sureste Asiático (ASEAN por sus siglas en inglés) y la Asociación para la Cooperación Regional del Sur de Asia (SAARC) han anunciado una respuesta coordinada a la emergencia en la que los derechos de la infancia apenas se ven garantizados. Los 18 países representados en ambas organizaciones son el hogar para 850 millones de niños y niñas y es vital asegurar que los niños y niñas puedan regresar a la vida normal con la menor angustia y trauma posibles tras esta crisis.

Por ello, Save the Children, Child Rights Coalition Asia, ChildFund, Plan Internacional, SOS Children’s Villages, Tierra de Hombres y World Vision urgen a los gobiernos de la ASEAN y la SAARC a tomar medidas concretas para proteger a los niños y niñas de estos países frente a la crisis del coronavirus. 

Estas organizaciones reclaman a los gobernantes de los países asiáticos dejar de lado las diferencias políticas y dar una solución coordinada, colaborando estrechamente, compartiendo información de manera abierta y transparente y fortaleciendo los lazos con las ONG que ya están en la primera línea de la lucha contra el virus. 

Fuente: Save the Children.