En Madrid se esta buscando de manera irresponsable seguir fomentando los centros privados a costa de profundizar el deterioro la Sanidad Pública.

La Comunidad de Madrid es hasta el momento la más afectada por la epidemia de coronavirus Covid19, aunque estos datos deberían de situarse en su contexto (1.388 positivos y 38 fallecidos, es decir el 0,21% de la población madrileña está afectada.

La mortalidad en la Comunidad es actualmente de 0,57/100.000 habitantes y, aunque es probable que existan personas afectadas asintomáticas o con escasos síntomas que no han sido detectadas, la incidencia sigue siendo muy baja y no se corresponde con el elevado grado de alarmismo que se está produciendo, si bien es probable que se incremente el número de afectados.

Aún así, es evidente que en algunos centros sanitarios se están produciendo situaciones de saturación con un gran aumento de la presión asistencial. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha anunciado algunas actuaciones ante esta situación, pero la realidad es bien distinta, tal y como denuncia la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid (FADSP).

Según la asociación, la Sanidad Pública madrileña lleva más de 10 años sometida a un proceso de infrapresupuestación, deterioro y privatización que la han debilitado notablemente. «Conviene recordar que se trata de la 2ª comunidad autónoma que menos presupuesto per capita dedica a la Sanidad Pública, que ha cerrado 1.950 camas hospitalarias, que tiene el primer lugar en TSI por profesional de enfermería y pediatra de AP y el segundo por médico de familia, y que tiene numerosas salas y espacios en los centros sanitarios públicos sin utilizar, mientras se dedican crecientes cantidades a los centros privados», recuerdan desde FADSP.

Desde la asociación tachan las medidas de Díaz Ayuso “marketing publicitario», señalando que pecan de insuficiencia: «Se anuncia contratos para 1.700 personas, muy por debajo de las 3.000 menos que hay en la Sanidad Pública madrileña tras los recortes y solo 570 por encima de las ya contratadas para la gripe a las que se prolongan los contratos».

«Se promueve el uso a las personas sintomáticas de un teléfono de información que no funciona y que acaba dejándoles con la única alternativa de acudir a las urgencias». señalan, indicando que «se habla de potenciar la atención domiciliaria cuando solo hay 4 equipos para toda la comunidad (6,6 millones de personas) lo que hace imposible que puedan atender los casos existentes», analizan.

Desde la asociación señalan que «conviene recordar que la mayoría de los ‘hospitales privados’ en Madrid son centros pequeños con escasa capacidad de asistencia sanitaria a problemas complejos como los enfermos graves del Covid19, que son los que deben ingresar».