Creando cultura ciudadana. Entrevista a Carlos Ortiz de Zárate.

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Hoy lunes sale de la imprenta Las cloacas de la historia y la intimidad del escritor, Letras de Autor.  Los medios en que colabora este autor hemos consensuado la siguiente entrevista.

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¿Qué sientes en este postparto?

-Si dejo hablar a Mr. Hyde: ansiedad. He tenido que cambiar tres veces la fecha de presentación y aguantar mis neuras. Ese señor tiene muy poco que hacer ante vuestro gesto que ha abierto mi hucha de sueños.

He visto que retwiteabas  una  frase que decía que la creación es como un embarazo porque se sabe lo que dura,  pero no cuando  llega, y añadías.  “algo así, sin olvidar la angustia de la  esterilidad”. ¿Sentías esa angustia cuándo lo escribías?

-Si  llevo, meses sin encontrar la mínima idea, pero en cuanto termine con esta movida  volveré a Medina Sidonia…

Mantienes tus columnas semanales y tu presencia en twitter… dejemos a Mr. Hayde. ¿Por qué esta publicación cuando ya habíamos publicado “Siempre nos quedará París” ¿Piensas que vas a encontrar más lectores publicando juntos los dos relatos, ¿Tengo que recordarte que estás anclado en el puesto once en el concurso por descargas gratuitas?.

-Estás jugando a Mr. Hayde. Me lo pones muy fácil. Me basta preguntarte si piensas que estaríais haciéndome esta entrevista si no hubiera publicación. Añado otras vivencias muy gratificantes que me ha aportado la misma. Antes, permíteme explicar que los datos de la ficha son de cuando solamente era columnista de Diario Siglo XXI y ahora somos más. ¡Qué bonito que os hayáis puesto de acuerdo los medios con los que colaboro para hacerme esta entrevista  y qué feo mi olvido de actualizar la ficha! Para mí, resalta más vuestro gesto. . Puedo contarte más cosas. Mi amiga, Isabel Campo Viejo, que encarna con frecuencia alguno de mis personajes, lo hará en portada en esta ocasión, además de encarnar, en la presentación en el café de Vicente, a Isabel Carlota du Salove, ennoblecida y liberada de la infamia de su estirpe, los Saloppe, por hurgar en las cloacas. Después sufre persecución por el mismo motivo. Otras veces se ha producido esta encarnación de Isabel en “nuestros” personajes. Esta vez ha sido todo más intenso, ignoro si se trata de realismo mágico o maravilloso, pero es realismo. Hay complicidad y no solamente con vosotros o con Isabel. Esta ha metido a su hermano Joaquín y a otra gente, que han hecho posible la foto. Puedo añadir mucho más; está la presentación y hay personas que afirman, con la mejor intención, que tomarán un minuto para descargar gratuitamente un relato a concurso por descargas y lo olvidan. No ocurrirá así con las presentaciones, el dos de noviembre en el Café de Vicente o aún sin fecha en la de Medina Sidonia. …

Interpreto que consideras que la gratuidad no es, en si, un instrumento de difusión.

-Está claro, pero no me arrepiento de haber participado en el concurso de Freeditorial. Fue el empujón que necesitaba para sacar “Las cloacas”. Lo tenía atragantado desde hacía años.Por otra parte, dos mil y pico descargas no es moco de pavo.

¿Cómo ves la criatura?

-Me gusta. He hecho algunas correcciones al texto que escribí con mucha precipitación para presentarlo en un plazo muy corto,  y me gusta; ayer fue la última vez que lo leí: Es minimalista, da los datos que necesita el lector para crearse su propio escenario y los datos están documentados. La Guerra de Sucesión Española es una cloaca. Nada que envidiar a la actualidad que nos presentan los hacedores de opinión. Eso resulta familiar, aunque el lect.@ sufra de alergia a la novela histórica.

Bueno, los lector@s de esta entrevista tienen acceso a ambos relatos ¿Por qué los juntas?

-“Las cloacas”  era un tormento desde que metí a Teresa de Ávila en la educación de Isabel Carlota. Me fui a Cádiz para escribirla. ¿Por qué a Cádiz? Con la idea de hacer justicia a la Ilustración gaditana en mi novela y con la ambición de participar como voluntario  en la creación de una cultura en un municipio de nuevos poderes. Todo salió mal y tuve que regresar a Asturias para someterme a la medicina nuclear. Pasaron meses hasta que el urólogo me anunció que de ésta no moría, Me fui a Medina Sidonia con los mismos proyectos que me habían llevado a Cádiz. Surgió “Siempre nos quedará Paris” y gracias a la terapia pude escribir “Las cloacas”; me había quitado la traba.

Bueno, que tengas suerte, compañero. ¿Algo que añadir?

-Sí,  que el siglo XXI está huérfano de cultura ciudadana y que estos pasitos son de gran ayuda.

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