Coincidiendo con el aniversario del ciclón más mortífero registrado en Bangladés, Save the Children alerta de que la vida de miles de rohingya está en peligro por las lluvias que azotan la región.

Hace 48 años, el ciclón Bhola se llevó por delante la vida de más de 500.000 personas con vientos de hasta 240 kilómetros por hora. Para calcular la extrema vulnerabilidad en la que se encuentra en estos momentos la población rohingya, el 95% de los refugios que hay en Cox’s Bazar serían incapaces de resistir vientos de apenas 80 kilómetros por hora.

“El aniversario del ciclón Bhola debe servirnos como recordatorio de los peligros a los que se enfrentan los refugiados rohingya”, explica Mark Pierce, director general de Save the Children en Bangladés. “Estoy especialmente preocupado por los niños y niñas porque en los desastres naturales, como en cualquier emergencia, corren un gran riesgo”, apunta.

En los últimos 15 meses, más de 725.000 rohingya han llegado a la zona de Cox’s Bazar huyendo de la violencia de Myanmar. Más de la mitad de todas estas personas, aproximadamente 400.000, son niños, niñas y adolescentes que se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad. Este éxodo masivo ha provocado una situación de hacinamiento en el mayor campo de refugiados del mundo, donde a diario siguen llegando miles de personas.

Si bien es cierto que se ha producido una mejora en las condiciones de vida y en las infraestructuras en Cox’s Bazar, aún es necesario invertir y mejorar los refugios para que los rohingya, especialmente los niños y niñas, estén protegidos en caso de ciclón.

«Save the Children ha desarrollado un plan de acción en caso de ciclón. La organización se ha desplegado en puntos clave del campamento rohingya y lleva semanas realizado actividades de sensibilización con las familias para que sepan los pasos a seguir en caso de emergencia”, añade Pierce.

Desde agosto de 2017, Save the Children ha llegado a más de 600.000 refugiados rohingya en la zona de Cox’s Bazar, incluyendo a 350.000 niños, niñas y adolescentes. La organización continúa trabajando sin descanso para atender las necesidades más urgentes de los niños y niñas rohingya. Save the Children lleva meses proporcionándoles protección en espacios seguros para la infancia, educación en escuelas temporales, alimentación, zonas en las que poder asearse y asistencia sanitaria. Cada día siguen llegando menores, muchos de ellos sin compañía de un adulto, a los campamentos y la organización les ayuda a reencontrarse con sus familiares.

En España, Save the Children tiene en marcha la campaña #TienenNombre para recordar que detrás de los miles de niños y niñas refugiados rohingya hay miles de historias con nombre propio. Los actores Clara Lago y Dani Rovira viajaron a Cox’ s Bazar para conocer de primera mano el drama de los rohingya y el trabajo que está haciendo Save the Children en el terreno para ayudar y proteger a los niños y niñas de esta minoría musulmana.