El presidente en funciones ha tenido varios guiños a las posturas izquierdistas de sus socios de Unidas Podemos, indicando que creen «en una economía social de mercado» pero no «en una sociedad de mercado».

Pedro Sánchez ha iniciado su discurso de investidura para el Gobierno de coalición con Unidas Podemos indicando que «no se va a romper España, no se va a romper la Constitución, aquí lo que se va a romper es el bloqueo a la mayoría progresista elegida democráticamente».

El carácter social del Gobierno de coalición es en lo que más énfasis ha puesto el aspirante a la presidencia, que ha defendido el «blindaje constitucional del sistema público de servicios sociales como cuarto pilar del estado del bienestar». El aumento de las cuantías para las ayudas al sistema de dependencia, el fin de la Lomce, la lucha contra la emergencia climática, el rechazo rotundo a la gestación subrogada son algunas de las medidas que ha desgranado.

Patriotismo social

Sánchez ha querido enarbolar en su discurso la bandera del concepto de «patriotismo social» frente a la derecha, a la que ha reclamado que «renuncie al sectarismo» y el «insulto». Ha defendido la coalición progresista que ha alcanzando con Pablo Iglesias y que ha reconocido que no fue posible hace unos meses, reprochadondo a PP, Ciudadanos y Vox que se erijan como los únicos defensores de España: «Se equivocan quienes desde la bancada de la derecha ponen en duda el compromiso de la izquierda con España».

«Menos se entiende que agiten los peores presagios sobre el porvenir de España y se nieguen a evitarlos. No comparto sus temores; pero si no son fingidos no alcanzo a entender que no muevan un dedo para evitarlos», ha aclarado.

Sánchez ha indicado que «España es la educación de nuestros hijos, las pensiones de nuestros mayores, el cuidado sanitario de nuestros familiares», ha resumido Sánchez. «Este será un Gobierno que enarbolará y hará honor a nuestra bandera, nuestras banderas, pero jamás se camuflará tras ellas para herir u oprimir a otros compatriotas», ha señalado.

El presidente en funciones ha defendido la «libertad» como uno de los pilares en los que se sustentará la «coalición progresista». Una libertad que entiende debe proteger algunos de los principios que la extrema derecha pone en cuestión. «Una libertad plena, incompatible con el machismo, con la homofobia, con la xenofobia o con el racismo; una libertad para realizarse sin sufrir discriminación y menos aún violencia por el hecho de ser mujer», ha enumerado Sánchez, que ha aprovechado ese momento para manifestar su oposición a la «ley mordaza» y su intención de poner en marcha una normativa que avale la eutanasia.

Complicidad con Podemos

Sánchez ha tenido varios guiños a las posturas izquierdistas de sus socios de Unidas Podemos, indicando que creen «en una economía social de mercado» pero no «en una sociedad de mercado», porque «no se puede entregar al mercado la salud, la seguridad, el porvenir, la vida de las personas», ha advertido.

«El dinero no siempre está mejor en el bolsillo de los que poseen una fortuna, sino en los servicios públicos», ha indicado tras confirmar que «la clase media no sufrirá una mayor presión fiscal», tras recordar su intención de elevar impuestos a las mayores rentas y reforzar el control de sociedades de inversión como las sicavs.

Tras recordar, ha afirmado que la clase media no sufrirá una mayor presión fiscal. También se ha referido a la intención de implementar un ingreso mínimo vital y de derogar la reforma laboral así como de prohibir por ley futuras amnistías fiscales (tras admitir nada más llegar a Moncloa que no podía cumplir con su promesa de dar a conocer los nombres de los amnistiados por Mariano Rajoy).

Los restos de Franco y del franquismo

También ha recordado Sánchez la exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos, que ha sido uno de los símbolos de sus dieciocho meses de mandato desde la moción de censura.

Asimismo, se compromete a devolver los bienes «expoliados» durante el franquismo a sus «legítimos propietarios» y a la inmediata recuperación para el patrimonio público en el caso del Pazo de Meirás, tal y como figura en el documento pactado con Unidas Podemos. También ha aludido a la intención de devolver los bienes inmatriculados ilegítimamente por la Iglesia a partir del listado que ha elaborado el Ministerio de Justicia.

Catalunya

Sobre Catalunya, ha indicado que «hay que retomar la única vía posible, que es la política; la del diálogo, la negociación y el pacto», y ha matizado que todo ello estará «amparado por nuestra Constitución». Ha reconocido que en Catalunya hay un «sector amplio» de la población que siente que existen «agravios» desde la Administración central al igual que en el resto de España al igual que hay sectores catalanes que se sienten «ignorados» por sus instituciones autonómicas. El aspirante socialista también ha asegurado que hay en parte de España un «rechazo a las acusaciones que vierten algunos líderes independentistas sobre la España constitucional». «Yo me incluyo entre ellos», ha aseverado.