Elena Solis
Miembro de Ecologistas en Acción. Licenciada en derecho y Máster en Ecología Forense



Damos por hecho que lo sólido es estático y lo líquido es fluido, pero resulta que hay materias que, a pesar de tener la apariencia de resistencia y rigidez de lo sólido, un día, de pronto y sin avisar, se hacen líquidas . Esta es la morfología, mutante y engañosa, de los lodos tóxicos que se almacenan, para la eternidad, en la mayoría de las represas mineras en el mundo.

Es un fenómeno “friki” cuya leyes físicas aun se están investigando.[1] Parece que la masa de lodos, aunque  esté relativamente solidificada, las partículas  sólidas y de agua que la componen  pueden comportarse en un momento dado como un liquido.

Esto es lo que ya me había explicado Steven Emmerman, el experto que llevamos a la mina de cobre de Riotinto para inspeccionar el estado de las balsas de lodos el pasado junio, cuando su director general me invitó a caminar hasta el centro de una de ellas.

Mientras me insistía en la solidez de la balsa y comentaba eufóricamente que esa misma mañana una apisonadora de la empresa había estado trabajando en ese punto de la balsa, por el rabillo del ojo, a lo lejos, divisé un gran agujero cuyo vértice exponía una corteza seca  de lodo y, debajo, una masa profunda de agua ácida. “En realidad”- me explicó después Steven- “se puede caminar sin problema en la superficie seca de una  balsa  de la misma manera que se puede caminar sobre un lago congelado con un espesor mínimo de hielo de 10 centímetros. Y después añadió:

“Me preocupan el alto nivel freático de las balsas, y sobre todo que las grietas en la superficie indican que los limos y arenas están demasiado mezclados y compactados, lo que puede desencadenar una licuefacción. Esta probabilidad, unida a la clara erosión de los muros de contención de las represas, aumentan tangencialmente la probabilidad de falla en cadena de las tres balsas”.

Licuefacción estática y erosión de unos muros de contención, formados por los mismos deshechos sueltos mineros, fueron las principales causas del colapso de dos represas en el Estado de Minas Gerais, uno en 2015 y  el otro en enero 2019, en lo que resultó ser uno de los peores desastres humanos y ambientales en Brasil.

Me pregunto si la amenaza de una repetición de lo que pasó en Brumadinho deja dormir a los técnicos de las compañías mineras y a los inspectores públicos, encargados de velar por la seguridad de estas estructuras vivas que están dispersas en el mundo.

Alberto Lavandeira, Director General de Atalaya Mining, y Elena Solís, integrante del Grupo de Minería de Ecologistas en Acción.Foto tomada por Stevem Emmerman el 21 de junio de 2019.

“¿Pero como es posible que se permita que inimaginables cantidades de lodos tóxicos se almacenen, para siempre, en mega-estructuras tan sumamente frágiles y volátiles como son este tipo de represas?”-pregunté a Steven. Este me respondió que es mucho más barato que construir una presa de acero y hormigón, como es típico en las represas en los embalses que contienen agua”. Esta lógica de anteponer los beneficios de las mineras al riesgo de perder cientos de vidas humanas es a mi entender tan tóxica como el propio contenido de las balsas mineras.

Además, se tiene que tener en cuenta que el numero de balsas mineras aumentará en nuestro país debido a la inmediata apertura desenfrenada e indiscriminada de nuevos proyectos, en su mayoría metalúrgicos y de baja concentración, lo que conlleva, por otro lado un incremento considerable de deshechos tóxicos.

Nos dicen que debemos tener confianza en las autoridades que controlan el delicado equilibrio de tales vertederos, ya que los técnicos saben lo que hacen. Si, ya vimos lo que pasó en Aznalcóllar. De nada sirvieron los múltiples avisos que nuestro compañero de Ecologistas en Acción, Antonio Ramos (que en paz descanse) dio a los técnicos de minas de la Junta de Andalucia.

Lo que sí hacen bien estas autoridades es escurrir el bulto. ¿Por qué el gobierno nos oculta la alta peligrosidad de casi un centenar de las balsas abandonadas en nuestro país declarando tal lista confidencial? ; ¿Por qué se está externalizando a costa del bolsillo del contribuyente la responsabilidad de mantener en buen estado el gran pasivo ambiental de balsas de nuestro país? La misma industria minera ha respondido estas cuestiones recientemente: “Los casos de Riotinto y Aznalcóllar dejan claro que las empresas interesadas en reabrir minas abandonadas en las dos últimas décadas del siglo pasado tenían que presentar más bien planes de restauración ambiental más que proyectos de explotación minera. El peso del componente ambiental es mayor que el industrial”, declara Pedro Jiménez, socio de minería del despacho Lener . Me imagino que las autoridades y sus técnicos quieren dormir tranquilos por las noches.

[1] https://www.eldiario.es/sociedad/balsas-mineras_0_861964494.html
[2]https://www.elconfidencial.com/empresas/2019-07-23/pasivos-inversores-minas-andalucia-metales_2139967/
[3]https://www.elconfidencial.com/empresas/2019-07-23/pasivos-inversores-minas-andalucia-metales_2139967/