Cuando nuestra basura ayuda a otros seres vivos

LlobreGats

En estos tiempos tan sensibilizados con el cuidado del medio ambiente que vivimos, todo lo que hacemos va a estar regido y dirigido por la Economía Circular, para que el impacto sobre nuestro entorno sea el mínimo posible.

Este es el lema que tiene la Asociación LlobreGats: Cuidar la Biodiversidad Urbana a través de la Economía Circular. Dos campos que a priori parecen muy alejados pero que cada vez lo están menos gracias a su iniciativa.

LlobreGats es una Asociación joven, hace solo dos años que está constituida, pero con muchos años de experiencia en las espaldas de los fundadores. Ell@s fueron voluntari@s cuidadores de colonias felinas en su ciudad –Sant Boi de Llobregat- por más de una década y durante dos años Gestores-Coordinadores del Ayuntamiento cuidando más de 80 colonias, con más de 1000 felinos esterilizados y una media de 250 esterilizaciones anuales.

Pero lo novedoso de su iniciativa fue que introdujeron la Economía Circular en el cuidado de los felinos. Viendo a diario cómo la empresa gestora de residuos local depositaba en un descampado los contenedores de basura desechados o estropeados a la espera de su posterior desguace (trabajo contaminante y con un elevado coste). Y conocedores de las vicisitudes diarias que sufren estos pequeños vecinos en su deambular por las peligrosas calles, decidieron ponerse manos a la obra para mejorar y dignificar sus vidas buscando conseguir una convivencia responsable.

Uno de los miembros fundadores trabaja en un punto limpio de la ciudad vecina de El Prat de Llobregat. Acostumbrado a ver todo tipo de materiales, utensilios y aparatos desechados que podrían seguir siendo utilizados con simples adaptaciones (o hasta sin ellas), comenzó a ver el tremendo potencial que tenia en su mano. Solicitó autorización municipal y el responsable la expidió para realizar upcycling (reutilización).

Desde ese momento han sido muchas las asociaciones, ciudades y hasta países que se han interesado. Esta iniciativa ha cruzado el charco llegando hasta Nueva York donde la NFCI (Asociación responsable del cuidado de los felinos) ha impartido cursos a sus voluntari@s para la implantación allí del mismo modelo. La SPCA de Montreal ha llegado a solicitar el envío de algunos.

Sus refugios son característicos porque suplen la necesidad de ellos en la vía pública donde no se puede instalar nada que no haya pasado un largo, costoso y laborioso estudio previo con su respectiva autorización. Ellos adaptan los contenedores de basura (de todas las medidas y formas) ahorrándose así ese ‘estudio’ aprovechando que ya han estado dando su uso en las calles. Con los contenedores pequeños de dos ruedas (tipo cubos de basura) hacen los ‘CatDonalds’ que son puntos de alimentación 24/h con espacio para almacenaje. Con los contenedores grandes (de 4 ruedas, robotizados o iglús) hacen los CatHotels que además de la alimentación también tienen zona para descanso protegido.

Todo es susceptible de reúso en sus manos: puertas de lavadoras/secadoras, arcones de jardín, congeladores horizontales, neumáticos, pancartas electorales, estantes de frigorífico, garrafas, etc. De esta manera han podido reutilizar más de 30 toneladas de materiales desechados en 3 años dignificando la vida de los felinos de más de 70 colonias en 5 ciudades (Ibiza, St. Boi de LLob., St. Just Desvern, Abrera y l’Hospitalet de Llob.) y la labor de l@s voluntari@s.

Además establecen una sinergia entre los entes municipales y las asociaciones locales para reutilizar los viejos contenedores que los Ayuntamientos tienen abandonados adaptándolos con materiales provenientes de los puntos limpios municipales.

Deja un comentario