Cuixart ha celebrado que el voto independentista y soberanista aumente en cada convocatoria electora, y ha afirmado que los ciudadanos exigen determinación y movilización, pero también «grandes consensos y capacidad de empatía y de gobierno».

Después de que el Tribunal Constitucional haya tumbado el recurso de emparo en el que pedía la libertad provisional, ha dicho que la decisión no le afecta porque mantienen el compromiso «con la dignidad democrática».

Cuixart también se ha referido a los testigos que esta semana han pasado por el Tribunal Supremo, ciudadanos que «defendieron estoicamente su derecho al voto» y que no dudaron en utilizar la desobediencia civil como acto de responsabilidad colectiva, ha indicado.

El presidente de Òmnium ha considerado una vergüenza que la Fiscalía y la Abogacía del Estado, que ha asegurado que depende del PSOE, no retiren los cargos contra los soberanistas presos y les acusen junto a la extrema derecha de Vox y «ante el silencio del PSC».

En ese sentido, ha celebrado que los ciudadanos hayan frenado a la extrema derecha en las urnas, pero ha llamado a no dar la batalla por acabada, ya que en los comicios del 26 de mayo se deberá decidir «qué Unión Europea» se quiere.

«La que hipícritamente hace el juego a la extrema derecha o la que permite que Open Arms siga rescatando vidas en el Mediterráneo, para vergüenza de sus gobernantes», ha añadido.