Desde hace varios años, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, aprovecha sus visitas a la Casa Blanca para beneficiarse del servicio gratuito de lavandería que ofrece la sede presidencial a los jefes de Estado y de Gobierno, tal y como recoge el diario estadounidense «The Washington Post».

Según empleados de la Casa Blanca, los Netanyahu «son los únicos que traen propiamente maletas con ropa sucia para que la limpiemos».

En un comunicado, la embajada israelí en Washington aseguró que las acusaciones son infundadas y absurdas y sostiene que en el último viaje de Netanyahu a la Casa Blanca no usaron el servicio de tintorería y que solo fueron lavadas un par de camisas para una reunión y un par de pijamas y planchados el traje del primer ministro y el vestido de la señora Netanyahu.

Por su parte, fuentes de la Casa Blanca confirmaron que en ese viaje no hubo maletas de ropa sucia como en otras visitas.

Lavandería Oval

Dani Mateo ha analizado el tema en El Intermedio. «Sabíamos que en la Casa Blanca se lavan muchos trapos sucios. Hasta ahora pensábamos que esto se hacía en el Despacho Oval, pero no, se hace en la ‘Lavandería Oval'», revelaba Mateo.

La Casa Blanca tiene lavandería y ofrece a los mandatarios extranjeros un servicio para lavar su ropa de forma gratuita cuando van de visita, explicaba el colaborador de El Intermedio.

Algunos como Benjamin Netanyahu hacen un uso excesivo de este servicio. «No es que les pida que le laven una camisa sino que lleva maletas llenas de ropa sucia», señalaba Dani Mateo. Además se imagina al primer ministro de Israel llegando a la Casa Blanca y diciéndole al presidente «Mr. Trump, sé que las relaciones entre Israel y Estados Unidos son muy delicadas pero no tanto como mis camisas de lino. Acuérdate de lavarlas 30º y no olvides el suavizante de rosa mosqueta».

Netanyahu y las croquetas

Además, el presentador mantiene que se sabe que va a lavar la ropa, pero que lo que aún desconocemos es si al irse de vuelta para Israel, Benjamin Netanyahu se lleva un tupper de croquetas para el viaje.

Esta noticia, según Dani Mateo, cambia por completo la política internacional: «A partir de ahora, si Trump se enfada con algún país, ya no va a amenazar con apretar el botón nuclear sino con dejar de apretar el de la lavadora».