El conservador Marcelo Rebelo de Sousa, ha sido el ganador absoluto de las elecciones presidenciales de ayer en Portugal, con el 60,8 % de los votos, superando sus propios resultados de hace cinco años. Millones de portugueses desafiaron este domingo los peores datos de la pandemia, con 275 muertos y 11.000 nuevos casos, y revalidaron el mandato del actual presidente de la República.

La abstención ha sido histórica con casi el 61%, unos 10 puntos más que la registrada en 2016 (un 51,3%). Las autoridades han insistido durante la campaña en que votar era seguro, incluso con carteles en el Metro, para dar un mensaje de tranquilidad a unos electores. Los ciudadanos y ciudadanas han acudido a los colegios electorales con la obligatoria mascarilla, respetando en las filas la distancia de un metro de seguridad, con las manos desinfectadas y, a ser posible, llevando su propio bolígrafo de casa.

«Haré todo lo posible para que se aprovechen bien los próximos fondos europeos que permitan hacer las modificaciones estructurales tan necesarias en el tejido empresarial, la administración pública y la justicia», afirmaba Rebelo de Sousa tras conocer los resultados. «Será fundamental ayudar a que los portugueses se recuperen de la crisis económica y social motivada por ella, evitando que se agraven las grandes desigualdades sociales existentes en el país», añadía.

Ana Gomes, candidata socialista a la presidencia de Portugal: «Si gano, avanzaremos en la descentralización del país»

Crecimiento de la extrema derecha en Portugal

En segunda posición, con un 13 %, ha quedado la socialista y ecologista Ana Gomes que, hasta el final se mantuvo muy pareja con el André Ventura, representante de la extrema derecha  (11,9 %). La exeurodiputada y diplomática, no ha logrado el objetivo que se había marcado en estas elecciones de forzar una segunda vuelta contra Rebelo de Sousa.

El ultraderechista Ventura, líder del partido Chega y tercero en las presidenciales de Portugal con el 11,9 % de los votos, celebró hoy sus resultados asegurando que ésta es «una noche histórica» en la que la derecha del país «se reconfiguró». «Aplastamos a la extrema izquierda en Portugal», arengó Ventura desde su atril, en referencia los rivales Marisa Matias, del Bloco de Esquerda, y el comunista João Ferrera, que obtuvieron 3,9 % y 4,2 %, respectivamente.

Jaleado por los suyos, el ultraderechista dijo haber recibido «llamadas de la mayoría de los líderes europeos de nuestro grupo político», entre ellas de España.

En cuarta, quinta y sexta posiciones quedan los eurodiputados João Ferreira, del Partido Comunista (4,2 %), y la candidata del Bloco de Esquerda, Marisa Matías, con un resultado del 3, 9 %, la penúltima posición ha sido para el candidato liberal de Oporto, de origen gallego, Tiago Mayan, con el 2,3 % de las papeletas, mientras que Vitorino Silva obtuvo solo el 2,9 %. El mal resultado de las candidaturas de Gomes, Ferreira y Matías muestra en estas presidenciales el retroceso de la izquierda en Portugal.