Según han denunciado colectivos ecologistas, varios operarios municipales han encontrado la cabeza y el rabo de un lobo en la piscina municipal de Infiesto, en Asturias.

La localidad, con poco más de 2000 habitantes y situada a menos de 50 kilómetros al este de Oviedo, tiene en la ganadería una de sus principales actividades económicas.

El macabro hallazgo se ha producido pocas horas después de que medio millar de ganaderos y pastores del Oriente del Principado protagonizasen este sábado en Cabrales, en pleno corazón de los Picos de Europa, una protesta por los daños que ocasiona el lobo.

Media docena de organizaciones ecologistas exigieron este domingo al Gobierno asturiano que actúe ya y que “el peso de la ley caiga sobre los furtivos que campan a sus anchas por Asturias matando lobos sin control como éste“.

Las ONG ecologistas han recordado que en los últimos meses ya se han visto ejemplares de lobo colgando de señales de tráfico, de puentes o en supermercados que, además de la imagen de barbarismo que transmiten, dan la sensación de que “los furtivos están consentidos por el Principado“. Han insistido en que no se ha detenido ni encontrado a los culpables de ninguno de esos “lamentables hechos“.

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