Decenas de sindicatos y organizaciones se han lanzado este lunes en un llamando a la huelga de alquileres a todas las personas que no van a poder pagar el alquiler en abril por las consecuencias económicas de la crisis. «Si miles de familias nos negamos a pagar y lo hacemos bajo la cobertura de la huelga y de un mismo movimiento, nadie podrá hacer nada contra nosotras», indican desde la organización.

«Nos encontramos a tan solo 48 horas del 1 de abril, día en el que miles de familias afectadas por la crisis del coronavirus se verán obligadas a pagar alquileres inasumibles», señalan desde la plataforma.

«El Gobierno ha ignorado nuestras demandas de suspensión del pago del alquiler, por lo que nos vemos en la obligación de convocar una huelga de alquileres de las familias afectadas por el coronavirus (cuyos arrendadores no se hayan dignado a negociar). Lo que no cobramos, no lo pagamos», proclaman.

Las exigencias se basan en 3 puntos:

  1. Suspensión de los pagos del alquiler e hipotecarios a la vivienda habitual. Y la condonación de las deudas inquilinas e hipotecarias contraídas a raíz de la pandemia. Hay que aliviar la asfixia económica de la población.
  2. Suspensión del pago de los suministros básicos de agua, luz y gas. Hablamos de servicios básicos para garantizar la vida de las familias. Endesa, Iberdrola y Naturgy cosecharon más de 5.700 millones de beneficios en el último año. Lo que supone que el encarecimiento de las facturas aumentó 35 veces más que el consumo de energía.
  3. Poner las viviendas vacías a disposición de las personas que no disponen de una. Hay más de 35.000 personas sin hogar que necesitan una vivienda. 

Sin embargo, la reclamación al gobierno no se queda ahí. «Somos conscientes de que las consecuencias socioeconómicas se mantendrán más allá del confinamiento. Por ello, nos adelantamos a este contexto proponiendo soluciones post-confinamiento»:

  1. Mantener la suspensión del pago del alquiler el tiempo que sea necesario a aquellas personas en situación de vulnerabilidad.
  2. Suspensión indefinida de los desahucios y persecución de los desahucios ilegales. No aceptamos que vuelvan los desalojos tras el confinamiento. Antes de la pandemia, el número de desahuciosdesalojos que se había alcanzado desde 2008 ya superaba el millón de desahucios.
  3. Regulación del precio del alquiler. Ingresos bajos frente a precios altos es la fórmula de la asfixia económica. EAdemás, exigimos la bajada inmediata del precio del alquiler y que este vaya ligado a la renta disponible de los hogares. Los contratos de alquiler tienen que ser estables, que se renueven de manera automática, y se ponga fin así a la actual precariedad e incertidumbre. 
  4. Que no se retroceda en medidas de protección tomadas durante el confinamiento. Manteniendo el alta de los suministros básicos a las personas vulnerables, el régimen de viviendas de alquiler para pisos turísticos y sustentar la moratoria de desahucios. 
  5. Compromiso de no tomar represalias contra las huelguistas. Prohibiendo las demandas por impago a las inquilinas que se hayan unido a la huelga. 
  6. Expropiación de pisos a fondo buitres y bancos. Debemos corresponsabilizar a aquellos actores que han hecho negocio con unel bien de primera necesidad como es la vivienda. Fondos buitres y bancos deben contribuir conproporcionar en dotar recursos para superar las consecuencias habitacionales de la pandemia. Recordemos que la banca fue rescatada con más de 65.000 millones de dinero público y los fondos buitre son maquinarias de evasión fiscal.

«Si miles de familias nos negamos a pagar y lo hacemos bajo la cobertura de la huelga y de un mismo movimiento, nadie podrá hacer nada contra nosotras. Daremos continuidad a la huelga de alquileres tanto tiempo como sea necesario: hasta que el Gobierno suspenda el pago para las personas afectadas por la crisis del coronavirus», destacan desde la organización.