Por decimoséptimo sábado consecutivo, las calles de Belgrado han sido hoy escenario de una protesta multitudinaria contra el «autoritarismo» del presidente serbio, el conservador Aleksandar Vucic.

Los manifestantes, como vienen haciendo todos los sábados desde el 8 de diciembre de 2018, marcharon por el centro de la capital y se detuvieron ante la sede de la televisión pública RTS para protestar contra su «parcialidad» a favor de las autoridades.

Y al igual que en ocasiones anteriores, escenificaron con altavoces un «telediario» propio para informar sobre sus propias posturas, y dejar patente su descontento con lo que consideran una falta de atención a sus reivindicaciones por parte de la emisora.

En su desfile, transmitido en directo por la emisora local N1, hicieron escala también ante la sede del Gobierno.

Además exigen el esclarecimiento de una serie de agresiones contra personas críticas con el Gobierno, más libertad de expresión, más democratización y un mayor pluralismo político, y han advertido de que si las autoridades no responden a sus exigencias organizarán una gran protesta el 13 de abril, con manifestantes de todo el país.

Vucic, que según las encuestas cuenta con un apoyo popular mayoritario, ha hablado de la posibilidad de convocar elecciones anticipadas, si bien los analistas consideran más probable que esperará hasta las regulares, en la primavera de 2020.

Varios partidos opositores han advertido de que boicotearán las elecciones si no se garantiza una mayor libertad en los medios antes y durante la campaña.

Las ya llamadas «protestas de los sábados» se celebran sin presencia policial en las calles y, hasta ahora, prácticamente sin incidentes.

El único suceso destacado ocurrió hace dos semanas, cuando un grupo de manifestantes irrumpió en las oficinas de la RTS para exigir participar en directo en un programa informativo, y fue desalojado por la policía.

Las protestas se han extendido a otras ciudades, donde se estima participan varios millares de personas, aunque no hay cifras precisas del número de manifestantes.

Aunque se consideran las más serias desde que el Partido Progresista Serbio (SNS) de Vucic llegase al poder en 2012, estas manifestaciones no han afectado hasta el momento la popularidad del presidente y su partido, que se mantiene en el 55 %, según los sondeos.