El Juzgado ha estimado la demanda interpuesta por la Tesorería General de la Seguridad Social contra Deliveroo y declara que sus cerca de 500 ‘riders’ estaban sujetos a una relación laboral con la compañía en que prestaron sus servicios.

A pesar de lo claro de la sentencia, la compañía ha anunciado que recurrirá la sentencia y ha reclamado una reforma legal en España sobre este modelo laboral. Deliveroo indica que la decisión del magistrado «no refleja la forma en que los ‘riders’ colaboran con la compañía» y ha argumentado que el hecho de que sean autónomos permite a este colectivo «tener flexibilidad» y elegir «si quieren trabajar o no, así como cuándo, cuánto y con qué compañía hacerlo».

La firma de reparto de comida a domicilio ya recibió una sentencia contraria a sus intereses similar a la de este martes el pasado junio en Valencia, donde el juzgado dictaminó que mantenía una relación laboral con 97 «riders».

Una sentencia clara

El informe de Inspección de Trabajo determinaba que estos repartidores estaban bajo una «falsa apariencia» de autónomos por cuenta propia para «encubrir» una relación laboral ordinaria con la compañía Deliveroo.

El magistrado establece que «los repartidores esencialmente han ejecutado un trabajo personal en unas condiciones organizadas y dirigidas por la empresa, que es la única que controla la marca ‘Deliveroo’, su aplicación informática y toda la información que se desprende de ella».

En el fallo también se considera acreditado que «lo esencial es que una vez aceptado el pedido, el mismo había de atenderse (por parte de los repartidores) de acuerdo con las detalladas instrucciones determinadas por la empresa, sin margen apreciable de autonomía del trabajador».

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