Elisabeth Jiménez, secretaria general del PP en Barcelona, empleó supuestamente a una mujer migrante sin papeles, a la que pagaba por debajo del salario mínimo legal y la despidió sin finiquito un mes después de saber que estaba embarazada, según la demanda que acaba de presentar ante los juzgados su exempleada de hogar Helehany G. C.

En la denuncia, esta mujer hondureña de 23 años relata que entró a trabajar para la política del PP en febrero de 2019. Pese a que no tiene permiso de trabajo ni residencia, Jiménez la empleó para tareas domésticas y acordó pagarle 400 euros por cuatro horas diarias de lunes a viernes. Las irregularidades no se limitan al hecho de que no tuviera papeles ni permisos para poder trabajar, sino que además el salario era inferior al legal, según el salario mínimo que entró en vigor en 2019, debió pagarle como mínimo 525 euros. Además, la responsable del Partido Popular no hizo frente a ninguna cuota de la Seguridad Social.

«Mi clienta está ahora mismo embarazada, sin trabajo y sin ninguna prestación», explica su abogada de oficio, Alicia Muñiz, a eldiario.es. Según la demanda, Helehany había comunicado en octubre a su jefa que estaba embarazada de 12 semanas, a lo que ésta respondió con normalidad, «le dijo que bien, que tranquila y que hiciera lo que pudiera», según la versión de la letrada. Un mes después, el 29 de noviembre, Elisabeth Jiménez «procedió a despedir verbalmente a la actora alegando que no la necesitaba más» y que además no tenía «cómo pagarle su salario», según el escrito presentado en los juzgados de lo social.

«En cualquier caso, aunque no conociera el estado de gestación de mi clienta, hay tribunales que han condenado estos casos por despido nulo y hay jurisprudencia», explica Muñiz, que pide que se declare despido nulo o improcedente y reclama a la secretaria general del PP de Barcelona una indemnización de 25.000 euros por «daños morales y perjuicios». Además, la demanda exige otros 1.537,50 euros por el finiquito, es decir la paga que correspondería a pagas extra y vacaciones al final del trabajo que, según la demanda de la empleada, tampoco se formalizó.

Elisabeth Jiménez rehusó hacer declaraciones a eldiario.es: “No te puedo decir nada, gracias por llamar».