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Proyecto Gran Simio ha denunciado al Zoo Aquarium de Madrid ante el Seprona por supuesto maltrato de delfines, exponiendo el delicado estado de salud de estos ejemplares, algunos de los cuales están afectados de dermatitis y problemas oculares.

Proyecto Gran Simio tuvo conocimiento hace unos meses de la Operación 404 enfocada a la cautividad de animales de la organización Sea Shepherd Conservation Society, que ha estado investigando los delfinarios de muchos lugares del mundo, descubriendo que varios delfines del Zoo de Madrid presentaban «lesiones cutáneas y graves problemas oculares».

Con esos datos, el veterinario Agustín González presentó un informe que Gran Simio entregó al Seprona, que describe las úlceras dermatológicas en forma de cráter en Lala, uno de los delfines; una gran úlcera en otro delfín con pérdida de piel en la boca en el extremo superior de ambas mandíbulas y de graves problemas oculares en el resto de los delfines que permanecen con los ojos medio cerrados «por causas posiblemente del cloro ya que pueden tener reacción de esta sustancia e incluso conjuntivitis».

Para González, especialista en cetáceos, estos delfines se encuentran actualmente bajo un gran sufrimiento ya que en la piel y ojos tienen muchas terminaciones nerviosas. En cuanto al delfín que tiene lesiones en la mandíbula, esta es una zona de sensibilidad especial y que producen dolor, ya que la utilizan constantemente para tener sensaciones táctiles.

También señala que el informe del veterinario deja claro que numerosos estudios «avalan que la privación de libertad en cetáceos les causa ansiedad y estrés, sumando además que estos animales están obligados a someterse a ejercicios de trabajo duro a cambio de alimento e incluso pasar periodos de privación de alimentos hasta que realizan el ejercicio indicado por deseo del instructor».

El informe señala que a pesar de sufrir estas patologías, los delfines siguen participando en cada espectáculo «sin tener la opción de reubicación en una zona tranquila y limpia hasta que estén totalmente recuperados».

Ante esta denuncia, Zoo Aquarium de Madrid ha manifestado que las conductas delictivas imputadas son «totalmente falsas y han sido atribuidas intencionadamente con total desprecio a la verdad». Por ello, está estudiando acciones legales, tanto por la vía penal como la civil, contra las personas que puedan promover «una denuncia falsa y acusaciones tan graves sin ningún fundamento».

 

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