Aire libre para paliar el efecto confinamiento

Experimentando una cierta tendencia a la baja en las incidencias de la Covid-19, sobre todo en ciertos estados occidentales a causa de la mayor disponibilidad y acceso a las vacunas, países como los Estados Unidos se están convirtiendo en un centro de atracción para los turistas que planean, tarde o temprano, viajar al fin. A pesar de la aparente contradicción que puede atribuirse justificadamente a un país caracterizado por su vasta población, son muchos quienes optan por abordar no la urbe, sino el brutal paisaje natural norteamericano. Una opción hoy más popularizada que nunca tras el confinamiento y la búsqueda de espacios al aire libre y su inmanente libertad.

A fin de organizar bien dicho viaje, y además de los puntos de interés más aclamados por los viajeros, muchos han empezado ya a tramitar su ESTA, un permiso de viaje electrónico para los EEUU de carácter obligatorio y que forma parte de la seguridad de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza del país. Acrónimo de Electronic System for Travel Authorization (Sistema Electrónico para la Autorización del Viaje), la ESTA es un requisito imperativo independientemente de si el placer o los negocios motivan el viaje al territorio estadounidense. Y, por ello, es preciso solicitarla de forma previa a fin de poder embarcarnos en una experiencia sin igual.

Antes de viajar, organizar bien los documentos

Además de actualizar nuestro pasaporte, especialmente tras las restricciones a la movilidad que han impedido los viajes —ya anteriormente interrumpidos a causa de una incipiente crisis económica—, es preciso solicitar adecuadamente nuestra ESTA. Para ello, en primer lugar debemos informarnos debidamente sobre las especificaciones y requisitos previos a su solicitud. Teniendo en cuenta que su validez es de 90 días para cada estancia en el país, a menudo ampliables según las circunstancias e incluyendo posibles visitas a México, Canadá o a una isla del Caribe, no hay que dejar nada al azar. De lo contrario, podríamos afrontar nuestra expulsión del país.

Entre algunos de los requisitos exigidos por los EEUU se encuentran el poder acreditar no haber estado en Irán, Siria, Corea del Norte, Sudán, Yemen, Libia o Somalia después del 11 de marzo de 2001, de acuerdo con la política antiterrorista del país. En relación a dicho contexto, quedan exentos de entrada al país viajeros sospechosos de representar una amenaza de seguridad nacional. Asimismo, los turistas deben demostrar su intención tanto de aterrizar como de dejar el país exhibiendo su billete de ida y vuelta. En todo caso, medidas que obedecen a las exigencias de seguridad tras los terribles atentados a las Torres Gemelas del 11-S.

Siguiendo con el procedimiento de autorización de viaje para los Estados Unidos, cabe recordar que la solicitud puede realizarse en cualquier momento del día mediante un formulario virtual. Pudiendo presentarla tanto individualmente como en grupo y bastando con rellenarlo debidamente con los datos de cada viajero en tan sólo cinco minutos. Tras ello, debe pagarse un importe de 29’95€ por persona que puede efectuarse con seguridad mediante Visa, Mastercard, American Express, Sofort Banking o PayPal. Con todo, ya sólo queda esperar a recibir nuestra ESTA cómodamente en nuestro mail y, ahora sí, ¡a viajar!

De Yosemite a los volcanes de Hawai y las cuevas prehistóricas de Kentucky

Como se ha mencionado, si bien el motivo principal por el que los turistas viajan a los EEUU se halla en sus grandes ciudades, desde los núcleos de la modernidad como Nueva York hasta la pátina de la herencia europea ruralizada en Nueva Orleans, este país al otro lado del charco ofrece un sinfín de posibilidades más. Con un territorio increíblemente vasto, y un clima que raya entre lo tropical y lo desértico dada su envergadura, el Sueño Americano contempla también un paisaje natural increíble y que, a pesar de ser conocido por sus habitantes, no ha sido nunca demasiado concurrido por los turistas extranjeros.

En ese sentido, EEUU ofrece postales surrealistas que, atravesando los desfiladeros y cascadas del parque nacional de Yosemite, en las montañas californianas de Sierra Nevada, o el bosque de Redwood National donde se rodaron escenas de Star Wars, hasta el impresionante Gran Cañón de Arizona o las cuevas prehistóricas de Kentucky. Por si fuera poco, el país también brinda oportunidades dispares que, para nuestra suerte, incluyen paisajes más atípicos como los ardientes volcanes de Hawai o el colorido géiser Fly en Nevada. Un escenario apoteósico que pocos turistas tienen en cuenta en su viaje a los Estados Unidos aun a pesar de su magnificencia, pero que son toda una oportunidad para liberarse de los vestigios del confinamiento.

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