Javier DG
Poeta
Dime quién le pone nombre a esto.
Dime cuándo se te apagó la llama del respeto,
muerto con cada golpe
de un dolor intenso.
Dime en qué momento de mi existencia
se instaló la posición de dominio
en tu conciencia.
Dime por qué te empeñas en romper unos lazos
que se amarran a tu cintura
sin pedir nada a cambio.
Dime por qué mis ojos, al mirar tus manos,
sólo ven sobre ellas
una interior furia ciega.
Dime por qué aquél pintor, vestido al principio
de incólume ternura
ahora se quita el disfraz,
dispuesto a enterrar una obra de arte
en el cubo de la basura.
Dime por qué tengo que ganarme el permiso
para que mi yo vuele alto,
vuele libre.
Dime por qué en tu reducido cerebro,
no cabe la igualdad en la diferencia
ni tiene espacio
un amor tan finito.
Dime, de una vez por todas,
por qué me hundo en tus ojos grandes y negros,
y por qué en ese mundo tuyo, tan pequeño,
no cabe un beso sereno.





























