Ni siquiera tras las elecciones generales del 23 de julio, la polémica en Murcia ha quedado en segundo plano. La disputa entre el Partido Popular y Vox por la gobernabilidad de la región sigue candente, y el tiempo apremia mientras el reloj de la cuenta atrás hacia la repetición electoral sigue en marcha desde el pasado 7 de julio, fecha de la primera investidura fallida del popular Fernando López Miras.

Dos meses han pasado desde entonces, y el margen para encontrar una solución se estrecha cada vez más. La derecha y la ultraderecha continúan lanzándose reproches mutuos, incluso después de su último intento de acercamiento.

Este martes, el PP convocó a Vox a una reunión con el objetivo de reconducir sus posturas y realizar una nueva oferta para alcanzar un acuerdo. Sin embargo, la respuesta de Vox fue clara: no comparecer a la cita.

El desencuentro de la 'derecha' en Murcia: rumbo a la repetición electoral
El desencuentro de la ‘derecha’ en Murcia: rumbo a la repetición electoral

Argumentaron que no se dieron por enterados, ya que solo recibieron la invitación a través de los medios de comunicación y no de manera oficial por parte del PP. El portavoz nacional de Vox, Iván Espinosa de los Monteros, incluso calificó la oferta de pacto como «fake».

En dicha oferta, el PP había propuesto ceder un cargo en la Mesa del Parlamento de la Región de Murcia y uno de los senadores por designación autonómica a Vox. Sin embargo, estos gestos se suman a otros ofrecidos previamente antes de la investidura de López Miras, como la presidencia de dos comisiones parlamentarias.

Ambas formaciones se acusan mutuamente de obstaculizar el diálogo. El PP culpa a Vox de rechazar la reunión al considerar que la negociación no giraba en torno a la distribución de cargos y de querer forzar la repetición electoral. Por su parte, la ultraderecha lanza un reproche idéntico al PP en otros territorios.

Desde Vox nacional y Vox Murcia se agarran a los 9 escaños logrados, fundamentales varios de ellos para hacer buena la mayoría insuficiente del PP, que obtuvo 21.

Vox insiste en la necesidad de lograr una «proporcionalidad» en el acuerdo, recordando su participación en otros territorios como Extremadura, Comunidad Valenciana y Aragón. A pesar de ello, en algunos casos, como en Baleares, Vox apoyó desde fuera sin entrar al Gobierno, mientras que en Aragón aún no hay acuerdo.

El líder regional de Vox, José Ángel Antelo, había pedido la Vicepresidencia murciana y dos consejerías, destacando que podrían estar relacionadas con áreas como Educación, Agricultura o Economía. No obstante, el portavoz de Vox enfatiza que «no queremos sillones de chiringuitos, sino cerrar los chiringuitos».

El camino hacia un acuerdo entre la derecha y la ultraderecha en Murcia continúa bloqueado, y solo quedan 43 días para encontrar una solución que evite la repetición electoral y ofrezca una gobernabilidad estable para la región. La situación sigue siendo incierta, y las tensiones políticas persisten en una región que aún busca el rumbo para su gobierno.

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