Los perceptores de una pensión en el extranjero desde las arcas españolas no llegan ni a 27.000 personas, respecto a los 9 millones de pensionistas que hay en España.

Un bulo muy común usado por la extrema derecha en sus proclamas y difundido masivamente en redes es el de que los extranjeros colapsan la Seguridad Social y que no aportan nada al sistema a cambio. Sin embargo, es todo lo contrario.

Los trabajadores extranjeros aportan el 9,9 % de los ingresos de la Seguridad Social a través de sus cotizaciones, mientras que sólo perciben el 0,9 % del gasto del sistema en forma de pensiones, según el último informe elaborado por UGT y presentado este lunes

Con este estudio, el sindicato busca con el que trata de «desmontar los estereotipos falsos y tergiversados que incitan a los discursos de odio y rechazo contra la población inmigrante».

La campaña #TrabajoLibreDeBulos que UGT está desarrollando trata «romper los bulos en el ámbito laboral y social», promoviendo la igualdad de oportunidades de un colectivo vulnerable como el de los inmigrantes, ha explicado la vicesecretaria general del sindicato, Cristina Antoñanzas.

Frente a su aporte a la Seguridad Social, «no llegan ni a 27.000 personas los perceptores de una pensión de otros países, respecto a los 9 millones de pensionistas», ha detallado la responsable de Migraciones de UGT, Ana Maria Corral, «lo que tiene que ver con que es una población fundamentalmente joven».

«La migración tiene efectos muy positivos sobre la economía y la sociedad, ya que sin ellos seríamos una población mucho más envejecida y tendríamos un Estado de Bienestar más reducido», ha asegurado Antoñanzas.

El problema de la despoblación

«Si se marcharan todos los inmigrantes de España, desaparecería el 15% de la población», ha cuantificado Antoñanzas, cifra que ascendería al 16% si se tiene en cuenta la población activa. Ello tendría un mayor impacto sobre la natalidad del país, ya que, según la estadística de nacimientos, son extranjeras las madres del 21% de los niños nacidos entre enero y junio de 2019. «Si prescindiéramos de ellos, el problema del envejecimiento sería mucho más acusado», añadió Corral.

Además, el estudio detalla que el gasto de los hogares descendería el 9,2% sin la población extranjera y ello teniendo en cuenta que su gasto es menor al de los españoles, debido a su menor renta (6.715 euros frente a 12.282 de los nacionales) y mayor tasa de pobreza (que llega al 50%).