El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente, Reuvén Rivlin, asistieron hoy al funeral del soldado Zachary Baumel, caído en la guerra del Líbano de 1982 y cuyo cuerpo fue recientemente recuperado en Siria y repatriado esta semana a Israel.

«Traer a nuestros hijos a casa toca la parte más profunda de nuestra identidad como judíos e israelíes», declaró Netanyahu durante una ceremonia en la que estuvo rodeado de amigos y familiares del difunto en el Monte Herzl de Jerusalén.

Baumel desapareció en la noche del 10 al 11 de junio de 1982 en combate, en la batalla de Sultan Yaacub, en territorio libanés, y su cuerpo fue encontrado por tropas rusas en Siria y devuelto hace tres días a Israel.

Netanyahu, que viajó hoy a Moscú para un encuentro con el presidente de Rusia, Vladímir Putin, agradeció personalmente la mediación rusa para recuperar los restos de Baumel, tras lo que regresó a Israel para acudir al sepelio.

Los cuerpos de otros dos soldados que permanecían desaparecidos desde entonces y que fueron encontrados junto al de Baumel, todavía no han sido entregados a Israel.

«Nuestros soldados, en el pasado, presente y futuro, deben saber que no descansaremos hasta que todos hayan regresado a sus hogares», dijo Rivlin durante el funeral.

Israel mantiene sus fronteras cerradas con el Líbano y también con Siria, pero mantiene contactos con Rusia para coordinar las intervenciones militares en el conflicto sirio, donde Moscú apoya al régimen del presidente Bachar al Asad, al igual que hace Teherán, al que Israel considera su principal amenaza existencial.