El capitán del portaviones nuclear estadounidense USS Theodore Roosevelt, Brett Crozier, fue destituido de su cargo por solicitar la evacuación de su barco después de que se registraran múltiples casos de covid-19, una decisión que ha generado polémica en Estados Unidos.

En la carta escrita a sus superiores instaba a desembarcar a sus marines y escribía: «No estamos en guerra. Los marineros no tienen que morir. Si no actuamos ahora, estamos fallando en el cuidado a nuestro mejor activo, los marinos». En el interior del buque era imposible establecer un aislamiento para los 5.000 marines que comparten zonas comunes como dormitorios, lavabos o comedores.

El secretario de la Marina, Thomas Modly, destacó que han perdido la confianza en él y su capacidad de liderar por romper la cadena de mando al escribir esa carta en lugar de resolver el asunto desde dentro y por eso ha sido reasignado a otro destino y se plantean otras medidas disciplinarias.

Parece que la carta, a la que recurrió Crozier al no ser escuchado y en la que denunciaba que la Marina estadounidense no hace lo suficiente para cuidar a su personal fue filtrada a la prensa, algo que no sentó nada bien al ejército estadounidense.

Mientras el comandante desembarcaba por la pasarela en el territorio de Guam, los tripulantes abordo del portaviones coreaban: “¡Capitán Crozier, capitán Crozier”.

Las imágenes de los aplausos y gritos de apoyo al capitán Crozier al dejar el buque corrieron rápido por las redes sociales y se llenaron de muestras de agradecimiento. Más de 86.000 personas habían firmado este sábado la petición en Change.org para que Crozier fuera restablecido de nuevo al frente del Theodore Roosevelt.

A las pocas horas de saberse el castigo a Crozier, Trump despidió a Michael Atkinson por falta de confianza, el mismo motivo que dio el secretario de la marina para destituir a Crozier.

Atkinson fue el primero en informar al Congreso sobre una denuncia anónima que describía la presión de Trump sobre el presidente de Ucrania para investigar a su oponente político de cara a los comicios de noviembre, el demócrata Joe Biden, y su hijo lo que provocó una investigación de la Cámara de Representantes, que terminó aprobando dos cargos contra el presidente para su destitución, cargos por lo que fue absuelto en febrero.