Por Javier Cortines

La activista Yelena Grigoryeva, de 41 años, destacada defensora de los derechos de la comunidad LGTBI ha sido brutalmente asesinada cerca de su domicilio en una calle de San Petersburgo, la segunda ciudad más poblada de Rusia, informó la BBC.

Yelena Grigoryeva

Yelena era un personaje bastante incómodo para Moscú ya que denunciaba con frecuencia el trato vejatorio que sufrían en la cárcel gays, lesbianas y otras personas de “conductas irregulares”.

El cuerpo de Yelena Grigoryeva fue hallado el pasado domingo entre unos arbustos cercanos a su vivienda. Recibió al menos ocho puñaladas y luego fue estrangulada, agregó la policía local.

De momento se ha detenido a “un sospechoso” de haber cometido el crimen y las investigaciones continúan para determinar si sólo participó una persona o si el asesinato es obra de un grupo homófobo, añadieron las fuentes.

El nombre de Yelena Grigoryeva apareció hace meses en “una lista negra” publicada en Internet “por una manada clandestina” que ofrecía hasta recompensas “a los justicieros” que escarmentaran a individuos (hombres y mujeres) que tuvieran comportamientos sexuales “anormales”.

Grigoryeva había participado en múltiples marchas a favor de los DD.HH y, en especial, en contra del trato que reciben miembros del colectivo LGTBI cuando son acusados de algún delito y encarcelados. En esos centros penitenciarios, según diversas organizaciones humanitarias, son corrientes las torturas, las vejaciones y humillaciones de todo tipo, que tienen lugar en medio de las carcajadas de los agresores.

Yelena Grigoryeva tenía previsto participar el próximo sábado en una manifestación en defensa de las hermanas Krestina, Angelina y Maria Jachaturian, de 19, 18 y 17 años respectivamente, quienes mataron a su padre Mijail, de 57 años, en julio del 2018, en su casa del norte de Moscú, para poner fin a las palizas y abusos sexuales que padecían de su progenitor.

Krestina, Angelina y Maria Jachaturian

En el caso de que sean halladas culpables de asesinato, las dos primeras podrían recibir condenas de hasta veinte años de cárcel, mientras que María, que era menor de edad cuando ocurrieron los hechos, podría ser sentenciada a diez años de prisión. Las tres chicas habían denunciado a su padre en numerosas ocasiones, pero no se puso en marcha ningún dispositivo para protegerlas de su progenitor, quien, el día del “crimen” había echado a sus hijas pimienta en el rostro, según las investigaciones policiales.

Según un estudio del Ministerio del Interior ruso, publicado en 2012, unas 600.000 mujeres sufren violencia doméstica cada año en Rusia. Y entre 12.000 y 14.000 son asesinadas por su pareja o sus familiares, es decir, una cada cuarenta minutos.

Respecto a las víctimas de la persecución del colectivo LGTBI no hay estadísticas oficiales pero se estima que hay un número elevado de personas que han sufrido las consecuencias de la política represiva de Moscú. Es habitual la solicitud de asilo o residencia en otros países debido a la intolerancia obsesiva de la Rusia excomunista.

En el año 2013, el Gobierno de Moscú aprobó una ley que prohíbe hacer propaganda LGTBI entre los menores edad.

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Retrato de Javier Cortines realizado por el pintor Eduardo Anievas. Este escriba es el autor de la trilogía "El Robot que amaba a Platón", obra que no gusta nada a las editoriales consagradas al dios tragaperras por su espíritu transgresor y que se puede leer gratis en su blog:nilo-homerico.es/reciente-publicacion., en cuya portada se puede escuchar, además, la canción de Luis Eduardo Aute "Hafa Café".

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