Con motivo del Día Internacional de la Niña, que se conmemora cada 11 de octubre, Save the Children alerta del aumento del riesgo de millones de niñas en todo el mundo a sufrir vulneraciones de sus derechos como consecuencia de la pandemia de la Covid-19. Entre esas amenazas se encuentra la mayor probabilidad a ser obligadas a casarse –a menudo con hombres de edad avanzada–, que alcanzaría la cifra de 12 millones a finales de 2020. Si bien este aumento representa, según Save the Children, una estimación conservadora, marca un aumento significativo en las tasas de matrimonio forzoso en niñas y, en consecuencia, del aumento de los embarazos de adolescentes y del abandono escolar. En líneas generales, este incremento supone revertir 25 años de progreso, en los que se había conseguido reducir las tasas de matrimonio forzoso en niñas.

Save the Children también calcula que hasta 2,5 millones de niñas más serán obligadas a casarse en los próximos cinco años. Junto con los 58,4 millones de matrimonios forzosos en niñas que tienen lugar de promedio cada lustro, supone que se alcanzará la cifra de 61 millones de este tipo de uniones en niñas y adolescentes en 2025.

La organización considera que la pandemia está suponiendo que más personas acaben en situación de pobreza, hecho que obliga a millones de niñas a trabajar para mantener a sus familias, a quedarse sin comida, a convertirse en las principales cuidadoras de familiares enfermos y a abandonar la escuela, con muchas menos posibilidades que los niños de regresar a la situación previa.

«Un riesgo creciente de violencia y explotación sexual combinado con un aumento de la inseguridad alimentaria y económica lleva a que muchos padres y madres sientan que no tienen otra alternativa que obligar a sus hijas a casarse. Estos matrimonios violan los derechos de las niñas y las dejan en mayor riesgo de depresión, violencia de por vida, discapacidades y riesgo de muerte, incluso durante el parto, dado que sus cuerpos no están preparados para dar a luz», asegura Catalina Perazzo, directora de Sensibilización y Políticas de Infancia de Save the Children.

La prevención de la violencia hacia las niñas es una prioridad para Save the Children desde antes de la pandemia, pero en la actualidad considera que el esfuerzo de toda la sociedad internacional ha de ser mucho mayor, sobre todo cuando se está poniendo en riesgo los avances de las últimas décadas en la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres. Save the Children estima que una de cada 10 niñas en todo el mundo ha sufrido violencia de género por parte de su pareja o ex pareja. Según varios informes internacionales, el coronavirus ha provocado un aumento de la violencia de género en todo el mundo.

En lo referido a la escolarización, el cierre de los colegios por el impacto del coronavirus ha interrumpido la educación de 1.600 millones de niños y niñas y la experiencia durante el brote de ébola en 2018 lleva a Save the Children a estimar que muchas niñas nunca regresarán debido a la creciente presión para trabajar, el riesgo de matrimonio forzoso, la prohibición de que las niñas embarazadas asistan a la escuela y la pérdida de contacto con la educación. Los riesgos son especialmente altos para las niñas sin opciones de educación a distancia.

A pesar de que el riesgo de las niñas a sufrir matrimonio forzoso y otros tipos de violencia es mayor en países en vías de desarrollo, la situación en países occidentales también preocupa a Save the Children. La organización afirma que el cierre de colegios ha supuesto una amenaza hacia el desarrollo de niños y niñas en todos los países del mundo. «Los centros educativos no son solamente imprescindibles para el aprendizaje, sino para garantizar el bienestar de la infancia o protegerla ante la violencia del hogar y prevenir futuras situaciones de vulnerabilidad», añade Perazzo.

Save the Children ha elaborado un decálogo con las recomendaciones para la protección y desarrollo de las niñas en la actual situación y con independencia de su país de origen, situación socioeconómica y familiar o cualquier otro rasgo identitario. Entre las principales medidas pide que se creen más espacios para que las niñas puedan expresar sus opiniones y necesidades, se elimine el matrimonio forzoso y se desglosen datos a todos los niveles para visibilizar dónde y cuánto siguen padeciendo situaciones de mayor vulnerabilidad.

La organización ejecuta programas y hace campaña para abordar el creciente riesgo de violencia de género contra las niñas, incluido el matrimonio forzoso en niñas, al tiempo que apoya los derechos de las niñas a la educación, la salud y el empoderamiento para que puedan participar en la toma de decisiones desde su ámbito más próximo al más global.

Fuente: Save the Children