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Nathaniel ha tomado una decisión que, a día de hoy, y de forma muy preocupante, aún revoluciona las redes. Este joven debía graduarse dentro de unos pocos días y, eligiendo la ropa que se iba a poner para un acto tan importante como este, decidió comprarse un vestido. Encantado de su elección, subió a Twitter un par de fotos con él. A día de hoy, el tweet cuenta con más de 4300 retweets y nos ha demostrado a todos de que la ropa no tiene género.

“Conforme se iba acercando la fecha de la graduación tenía que escoger un look, y debía escoger ropa elegante, y como no me gusta llevar traje, decidí que tenía que buscarme un vestido“, cuenta Nath a este diario. Tras un buen rato buscando tal prenda, el joven puso la mirada en uno en concreto. “Cuando me lo puse estaba a oscuras porque la luz del probador era muy fuerte y no me gustaba, y cuando mi madre encendió la luz para ver qué tal, me miró fijamente, y tras mirarme al espejo, le devolví la mirada. Todos los vestidos que me probé después de ese quedaron a la altura del betún.”

La decisión de que un chico vista como tradicionalmente han vestido las chicas, puede descuadrar a más de un individuo anclado en siglos anteriores. El padre de este joven, conforme han ido pasando los días, ha ido entendiendo que la decisión de vestir cierta clase de ropa solo afecta al joven. “Mi madre, además, se lo tomó muy bien, se sintió muy orgullosa y vino conmigo a buscar vestidos, así que todo genial”, relata Nath.

Tras varias amenazas de muerte y comentarios negativos recibidos en Twitter, el adolescente prefiere quedarse con las muestras de apoyo que los usuarios le han brindado. “Para nada, los comentarios positivos y de ánimos han conseguido eclipsar todas las amenazas, mi madre todavía no se cree que esté saliendo en los medios conmigo en la foto.”, expresa el joven entre risas.

A la pregunta de su opinión entre la relación acerca de la ropa y el género de cada persona, Nathaniel responde taxativamente. “No me gusta la idea de que el género vaya asignado a la ropa, siempre los separan en las tiendas, y yo miro en toda la tienda a ver si hay algo que me guste. Tengo un gran repertorio de ropa de la sección de mujer.” Además, habla de la importancia de Twitter como una herramienta para “hacer activismo” y con la que él ha ido formando su ideología a través de diversas teorías y opiniones.

Para Nath, expresarse tal como es en su centro de estudio no ha sido nada fácil. “Sinceramente, en mi instituto se han metido conmigo durante todo el curso, y el director me tiene manía porque quiero montarle un sindicato estudiantil, así que a veces dudo que me dejen subir al escenario tan siquiera. Eso sí, si me dejan subir, seguro que hay un silencio alrededor de los aplausos de mis amigos y familiares. No creo que mi pueblo esté listo para entender nada de esto.”, concluye.

La teoría de abolición de los géneros refleja que cada vez más personas no se sienten reflejados en ninguno de los dos géneros binarios (masculino y femenino). Por lo tanto, querer asimilar colores, prendas de ropa o cortes de pelo a un género determinado, porque tradicionalmente ha sido así, no sirve más que para crispar y limitar a las personas en su libertad a la hora de desarrollarse y expresarse.

Que un chico se ponga un vestido para una graduación no es nada alarmante. Nathaniel ha demostrado valentía y coherencia. Y además nos ha dado una lección a todos. Los vestidos no son únicamente para chicas como tampoco los trajes para chicos. Disfruta mucho el día de tu graduación. Espero que nunca, nadie, te arrebate tu esencia que te permite ser quien eres.

Nathaniel y su madre Begoña, en el momento de probarse los vestidos para su graduación.

 

 

 

 

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