Las negociaciones entre el Gobierno de Daniel Ortega y una alianza opositora terminarán con acuerdos de «no más dictaduras en Nicaragua», vaticinó Cristiana Chamorro, hija de la expresidenta nicaragüense Violeta Barrios de Chamorro.

«Hay un consenso generalizado, hay un clamor nacional para no volver a tener dictadura» en Nicaragua, dijo Chamorro, directora de la Fundación Violeta Chamorro, en declaraciones a Efe.

A su juicio, todos los nicaragüenses están poniendo su granito de arena en distintas partes «para que no volvamos a tener una dictadura como la que tenemos en este momento», en referencia al régimen de Ortega.

Las negociaciones buscan superar la crisis que estalló en abril pasado y que han dejado cientos de muertos, de detenidos y miles en el exilio,

Chamorro, que es hermana del periodista Carlos Fernando Chamorro, productor de los programas de debate y opinión Esta Semana y Esta Noche y que se tuvo que marchar al exilio por amenazas del Gobierno, expresó su confianza en el equipo negociador de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, porque «ellos han asumido la agenda que tiene el clamor popular».

«Ellos lo han dicho muy claro, que lo primero es la libertad de los presos políticos, la justicia y las elecciones adelantadas», anotó.

Observó que el proceso de negociación con el Gobierno «no es fácil» y espera sí que la alianza opositora mantenga sus temas de agenda hasta el final.

«Mientras ellos mantengan esa agenda en la mesa, considero que van a tener éxito y si no lo tienen, no va a ser culpa de ellos, va a ser culpa del Gobierno, porque sí sabemos que el Gobierno no está de buena voluntad», apuntó.

Para Chamorro, si el Gobierno decide anular los juicios contra los manifestantes opositores y acepta debatir sobre justicia y elecciones adelantadas, Nicaragua ganará confianza y permitiría un restablecimiento gradual de su economía, que el año pasado se contrajo un 4 %.

De lo contrario, sostuvo, al Ejecutivo se le dificultará seguir gobernando por la fuerza, «que es como está gobernando», porque no tendrá dinero para pagar a los «paramilitares» ni a sus seguidores.

La Alianza Cívica anunció este viernes que reconsiderará su participación en las negociaciones con el Gobierno tras la decisión de la Conferencia Episcopal de Nicaragua de no participar en ese proceso.

Nicaragua sufre una grave crisis que ha dejado 325 muertos desde abril, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque algunos grupos locales humanitarios elevan a 561 las víctimas mortales, mientras que el Ejecutivo solo reconoce 199 y denuncia un intento de golpe de Estado.