La justicia argelina condenó hoy al militante del Hirak (movimiento de protestas populares), Yacine Mebarki, a diez años de prisión y una multa de 66.000 euros- la pena más severa pronunciada contra un manifestante- acusado de «incitación al ateísmo. El activista argelino se encontraba en la cárcel desde el pasado 30 de septiembre tras un registro domiciliario donde encontraron un antiguo libro del Corán con una hoja arrancada.

El artículo 160 del Código Penal argelino, expone La Vanguardia «estipula penas de entre cinco y diez años de cárcel ‘para quien voluntariamente y en público destruya, mutile, degrade o profane el libro sagrado’».

Se le imputaron cargos por incitación al ateísmo, ofensa al islam y atentado contra la unidad nacional. Cargos por los que fue procesado desde el pasado 6 de octubre y por los que fue imputado.

Para la Liga Argelina por la Defensa de los Derechos Humanos (LADDH), Mebarki ha sido detenido «por expresar su opinión en las redes sociales» y exigió la anulación del proceso así como su liberación. Asimismo la organización recordó que el derecho a la conciencia y a la libertad de opinión están recogidos en la constitución así como en las convenciones internacionales ratificadas por Argelia.

Yacine Mebaraki formaba parte del movimiento Hirak, que exigía la dimisión del entonces presidente Abdelaziz Bouteflika. Por lo que la Liga Argelina por la Defensa de los Derechos Humanos (LADDH), considera que realmente ha sido detenido «por expresar su opinión en las redes sociales».