La presidenta provincial de Vox en Sevilla y diputada en el Parlamento andaluz, María José Piñero, ha comunicado la «dimisión irrevocable» de su cargo enviando a los militantes una durísima carta en la que critica la existencia de una «estructura paralela al margen de la voluntad democrática de los afiliados» afirmando en la misiva que se ha «jugado irregularmente con sus recursos económicos para lanzar la carrera política de unos pocos».

Todo eso lo puso en conocimiento de la dirección nacional del partido hace varias semanas para que esos problemas fuesen subsanados, pero se lamenta de que la única respuesta que obtuvo fueron «amenazas».

«Hace ya más de un año se ha creado en Vox Sevilla una estructura paralela al margen de la voluntad democrática de los afiliados, protagonizada por determinados personalismos y apoyada por Vox España, al margen del ordenamiento estatutario, que ha desplazado al Comité Ejecutivo Provincial y, cómo no, a mi presidencia y a todo el que no se alinee a la misma», señala Piñero en su carta de dimisión.

Piñero afirmaba en su carta que la dirección nacional del partido ha preferido perjudicar a esta formación política «con tal de desplazar y retirar a cualquier persona que pudiese destacar por trabajadora, inteligente, preparada y capaz que fuese»

La dirección nacional de Vox ha respondido a la dimisión remarcando el «gran error» que ha cometido al enviar el comunicado a los afiliados de esta provincia explicando su decisión y, de paso, denunciando supuestas irregularidades con los fondos del partido. Las aspiraciones no satisfechas de la parlamentaria estarían detrás de su decisión, según insinúa la cúpula de Vox.

La formación ha manifestado que todas las cuentas están en regla y auditadas por una entidad externa y por el Tribunal de Cuentas, negando así dichas irregularidades de forma rotunda. Ha subrayado también que no existe ninguna estructura paralela y ha incidido en que en Vox las decisiones no las toma la presidenta sino la ejecutiva, por lo que no siempre son aceptadas las propuestas de la primera.

El pasado mes de enero Luz Belinda Rodríguez anunciaba también su marcha de Vox entre graves acusaciones a los que habían sido sus compañeros y con una denuncia policial por acoso laboral, para situarse como diputada no adscrita.

Con esta dimisión ya son seis de las ocho provincias andaluzas, menos Córdoba y Málaga, en las que han dimitido los presidentes provinciales.