Juan Teixeira

Las banderillas son uno de los múltiples instrumentos utilizados para torturar toros durante las corridas, denominado también por los taurinos con eufemismos como “castigar a los toros” o “suerte suprema”. Su pincho de acero mide unos 60 milí­metros de largo, provocando un fuerte dolor en el animal, pero nunca su muerte, ya que no puede alcanzar ningún órgano vital. Una de las “virtudes” de este instrumento está precisamente en el palo, puesto que una vez que el hierro se introduce en el músculo, cualquier movimiento del animal se traduce en una oscilación de este que no deja de hurgar, cortar y herir por dentro. Para que la banderilla no se caiga y pueda seguir cumpliendo su función de generar dolor en el animal, en su punta lleva un arpón similar a los anzuelos de pescar que se engarfia en la carne hasta tal punto que, para quitarlo, los banderilleros tienen que utilizar alicates.

Esta herramienta diseñada para torturar animales es la que podrán fabricar menores de edad con sus propias manos el próximo 23 de septiembre en Sahagún, en un taller costeado con dinero público por la Junta de Castilla y León. Además, los niños y niñas participantes podrán clavar sus propias banderillas en los animales, para comprobar que sus herramientas de tortura funcionan adecuadamente y generan todo el dolor para el que fueron concebidas.

“Mientras pasa todo este proceso el toro sigue consciente, sigue oliendo, sigue viendo, y los procesos mentales de angustia y desesperanza continúan, se tarda en morir, es una muerte lenta y dolorosa que causa sufrimiento emocional y sufrimiento físico con mucho dolor y fatiga” – Beatriz Vanda, médico veterinaria

Esta inhumana actividad infantil ha sido organizada por la Liga Nacional de Novilladas dentro de la programación paralela a la corrida que se celebrará en la plaza de toros de Sahagún el próximo 23 de septiembre. El taller de tortura para niños cuenta con el apoyo de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, presidida a elección de Vox por Gonzalo Santonja, un férreo defensor del toreo y para quien este acto de tortura es “ecología de verdad”, no “de pacotilla ni de postureo”, y que califica de “calumnia” el “hipotético sufrimiento animal” de la tauromaquia. El coste económico de estas actividades corre a cargo de la Junta de Castilla y León a través de un convenio con la Fundación Toro de Lidia, y se eleva a la friolera de 270.000 euros de dinero público.

Fuente: https://ileon.eldiario.es/provincia/junta-castilla-leon-taller-ninos-fabriquen-clavar-banderillas-toros-leon_1_10492246.html

1 Comentario

  1. Como se notan ciertas afinidades en algunos gestores politicos, por cierto que La Presidenta Ayuso junto con Almeida parece que se preocuparon en Madrid, de Gestionar y facilitar aparte de las salas de apuestas, las escuelas de tauromaquia, y es que no se les olvida promocionarnos una «buena educacion»

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