El cardenal australiano George Pell y exsecretario de Economía del Vaticano, fue puesto en libertad el pasado mes de abril tras ganar el recurso de apelación ante la máxima instancia judicial de Australia después de haber sido condenado a seis años de cárcel por cinco cargos de abusos sexuales a menores en los años noventa.

Según un informe de la Comisión Real, el cardenal era además consciente del abuso sexual infantil por parte del clero y habría considerado medidas para evitar situaciones que pudieran provocar chismes al respecto.

Ahora la policía australiana está investigando una gran suma de dinero transferida a Australia de fondos del Vaticano, a petición supuestamente del defenestrado cardenal Giovanni Angelo Becciu, con el objetivo de influir en el juicio contra Pell y conseguir que le condenaran por un caso de abusos sexuales a menores.

Según un diario italiano, supuestamente fueron transferidos por el rival del cardenal australiano en el Vaticano 700.000 euros para reunir pruebas contra el exsecretario de Economía.

Becciu fue obligado a renunciar a finales de septiembre por el papa Francisco por su presunta vinculación con escándalos financieros durante su gestión como Sustituto (número dos) de la Secretaría de Estado del Vaticano.

Nicole Rose, jefa ejecutiva del servicio de inteligencia financiera de Australia (AUSTRAC), informó este martes en una audiencia ante el Senado sobre el presunto envío de fondos del Vaticano y señaló: «Puedo confirmar que AUSTRAC ha revisado el asunto y hemos proporcionado información a la AFP (Policía Federal Australiana) y a la policía de Victoria”, esta última ha recibido diversas críticas por el modo en que manejó las acusaciones contra Pell.

AUSTRAC se encarga de monitorear transacciones financieras para prevenir el lavado de dinero, el crimen organizado, la evasión de impuestos y el terrorismo financiero.

Según el diario italiano Il Messaggero, las acusaciones sobre la transferencia de dinero fueron hechas por Alberto Perlasca, quien trabajó durante años como colaborador de Becciu en la Secretaría de Estado en la gestión de las inversiones financieras.

El cardenal Becciu ha negado rotundamente en diferentes ocasiones cualquier intento de influir en el juicio del cardenal Pell y su abogado señaló que podría iniciar medidas legales contra algunos medios por informar de esas «supuestas o inexistentes actividades para manipular la evidencia en el juicio del cardenal Pell”.

Aunque no se sabe quiénes serían los beneficiarios de esos pagos, algunos medios especularon con que los fondos pudieron ser enviados hacia la Nunciatura Apostólica en Australia.