Con motivo de la celebración del foro de Davos, las redes han rescatado la primera visita que el historiador holandés, Rutger Bregman, hizo al evento, donde pronunció un discurso demoledor en el que planteó la posible solución a muchos de los problemas de la economía del mundo: dejar de evadir impuestos.

«Esta es mi primera vez en Davos y me resulta desconcertante que 1.500 aviones privados hayan volado hasta aquí para escuchar hablar a Sir David Attenborough sobre cómo nos estamos cargando el planeta», aseguró Bregman.

Y añadió: «Escucho a la gente hablar de participación, justicia, igualdad y transparencia, pero casi nadie menciona el auténtico problema: la evasión de impuestos. El problema de que los ricos no pagan la parte que les corresponde. Es como si estuviera en una conferencia de bomberos y nadie pudiera hablar de agua».

«Solo ha habido una conferencia, medio escondida, sobre la evasión fiscal. Yo fui uno de los 15 participantes. Algo tiene que cambiar».

El discurso demoledor de Rutger Bregman sobre la evasión de impuestos
El discurso demoledor de Rutger Bregman sobre la evasión de impuestos

«Hace 10 años el Foro Económico Mundial lanzó una pregunta: ‘¿Qué debe hacer la industria para prevenir el rechazo social?’. La respuesta es muy sencilla: ‘Dejad de hablar de filantropía y empezad a hablar de impuestos'».

«Hace dos días estaba aquí un multimillonario, Michael Dell, y él hacía una pregunta: ‘Dime un país en el que haya funcionado un tramo máximo de impuestos del 70%’. Y resulta que yo soy historiador. En los Estados Unidos ha funcionado. En los años 50, durante el gobierno republicano de Eisenhower, un veterano de guerra, el tramo máximo de impuestos en EEUU era del 91% para gente como Michael Dell. El impuesto de sucesiones para la gente como Michael Dell era de más del 70%».

«Esto no es ingeniería aeroespacial. Podemos hablar todo lo que queráis sobre estas tonterías filantrópicas, podemos volver a traer a Bono. ¡Pero, vamos a ver! Tenemos que hablar de impuestos, eso es. Todo lo demás es una gilipollez, en mi opinión», zanjó.

DEJA UNA RESPUESTA