La policía australiana ha detenido a doce miembros de una secta religiosa por la muerte de la niña Elizabeth Struhs, de 8 años, que murió el 7 de enero en una casa al sur de Brisbane, según informa BBC News.

A principios de año, los padres de la pequeña fueron detenidos acusados de asesinato, tortura e incumplir con las necesidades vitales de su hija, después de que supuestamente se le negara la insulina que necesitaba durante casi una semana, razón por la que el  estado de salud de Elizabeth fue empeorando drásticamente hasta que se produjo el fallecimiento.

Ahora, la policía acusa a otra docena de personas, miembros de un grupo religioso y con edades comprendidas entre 19 y 64 años, por la muerte de la niña, ya que a pesar de estar al tanto del deterioro de la condición médica de Elizabeth, no buscaron ayuda.

Doce miembros de una secta religiosa acusados de la muerte de una niña australiana de ocho años en colaboración con sus padres / Imagen: Redes Sociales
Doce miembros de una secta religiosa acusados de la muerte de una niña australiana de ocho años en colaboración con sus padres / Imagen: Redes Sociales

Los padres de Elizabeth eran parte de un culto «impulsado por el miedo y controlador»

Los padres de la menor, Jason y Kerrie Sturhs, también son miembros de dicho grupo religioso, un grupo pequeño y muy unido en la ciudad de Toowoomba que no se encuentra asociado con ninguna iglesia convencionales, según los medios locales.

La pareja y otras personas rezaron por la recuperación de Elizabeth cuando enfermó gravemente, sin embargo, nadie alertó a las autoridades de lo que estaba ocurriendo hasta un día después del fallecimiento de la menor.

Garry Watts, superintendente de detectives, señaló que: «En mis 40 años de trabajo policial, nunca me había enfrentado a un asunto como este. No estoy al tanto de un evento similar en Queensland, y mucho menos en Australia».

Jayde Struhs, hermana mayor de Elizabeth, en una recaudación de fondos manifestó que su familia había quedado completamente destrozada y con el corazón roto y que es posible que nunca sepan el alcance total de lo sucedido.

Además, Jayde explicó que sus padres eran parte de un culto «impulsado por el miedo y controlador» que llevó la religión a sus extremos.

Se espera que las 12 personas arrestadas comparezcan el próximo miércoles ante el tribunal, mientras los padres de la menor regresarán a los juzgados en el mes de julio.

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