Dos aviones fletados por el Ejecutivo de Nicolás Maduro con unos 170 venezolanos que regresan desde Ecuador a su país en el marco del plan «Vuelta a la Patria», deberán circunvalar Colombia, que impide que sobrevuelen su espacio aéreo.

«Nuestros aviones hoy no pueden sobrevolar el espacio aéreo de Colombia y la ruta será más larga vía Brasil y Perú», reveló a Efe el encargado de negocios de la embajada de Venezuela en Quito, Pedro Sassone, que sigue instrucciones del Gobierno chavista.

Sassone continúa sus funciones, en paralelo al reciente reconocimiento por parte de Ecuador del embajador nombrado por el presidente de la Asamblea Nacional y designado jefe de Estado Interino de Venezuela, Juan Guaidó.

Apeló a que el programa de repatriación de inmigrantes tiene un «carácter humanitario» y pidió a «diferentes países» que respeten el derecho internacional «de un ciudadano de volver a su patria».

Dos aeronaves tenían previsto salir hoy desde el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito con destino a Caracas.

Sin entrar en detalles, el responsable de negocios afirmó que en la ciudad de Guayaquil «hubo algunas dificultades del tipo de avión», pero que la próxima semana se volverá a gestionar la partida de otro aparato adicional desde esa ciudad costera ecuatoriana.

Más de 2.500 venezolanos han regresado a su país gracias al plan gubernamental, aclaró el encargado, que consideró la iniciativa «una inversión millonaria».

Alrededor de un millar de venezolanos están a la espera de poder abordar nuevos vuelos en el marco del plan que se puso en marcha en el segundo semestre de 2018, precisó.

A nivel internacional más de 13.000 venezolanos han retornado de países como Perú, Argentina, Chile en República Dominicana.

Ya en Caracas, el Gobierno venezolano fleta autobuses para trasladar a los que regresan a sus localidades de origen.

Una de las venezolanas que regresaba hoy era la caraqueña Isbelia Monterrosa, que llevaba año y nueve meses en Ecuador y viaja de vuelta junto a sus dos hijas menores dejando a su marido en Quito.

«Regresamos por la xenofobia, lo primero y principal es que mis hijas aquí sufrieron de mucho acoso escolar», declaró la emigrante junto a la sede de la Embajada donde dos autobuses aguardaban para trasladar a los pasajeros del primer vuelo.

Antigua auxiliar de farmacia en su tierra natal y vendedora de arepas y «torticas frías», Monterrosa recalca que los venezolanos sufren todo tipo de discriminación por parte de ecuatorianos, aunque reconoce que también hay buenas personas que les han ayudado.

La situación económica acuciante inevitablemente ligada a casos de discriminación empuja a muchos venezolanos a querer regresar a pesar de que en las últimas semanas su país ha sufrido uno de los peores apagones de su historia que provocó la falta de agua potable.

«Yo creo que aquí nadie está capacitado para lo que vamos a encontrarnos allá, pero el solo hecho de caminar con la frente bien alta… y para pasar necesidades aquí las paso allí», argumenta.

Raúl Duarte es otro de los que regresan a su natal Maracaibo, a unas 10 horas de viaje por vía terrestre desde Caracas.

Geólogo de formación y con 30 años en la industria petrolera, en Ecuador apenas pudo rascar algún asesoramiento en el año y medio que ha permanecido en el país.

Deja en Quito a sus hijos y se marcha con una maleta que no supera los 23 kilos y un bolso de mano, porque la situación se le ha hecho insostenible.

«Vine aquí buscando una oportunidad de trabajo pero no se dio y lamentablemente se ha puesto difícil la situación», afirma con amargura en su rostro.

Indica que los actos de xenofobia registrados desde finales de enero a raíz de un crimen machista protagonizado por un venezolano con antecedentes fue la gota que colmó el vaso.

«Con lo que sucedió hace unos meses dicen que no, pero sí que es verdad que a los venezolanos nos es difícil conseguir empleo», asegura el geólogo que hace unos meses fue desalojado de su casa, según asegura, debido a su nacionalidad.


Necesitamos tu ayuda para seguir adelante con el periodismo crítico, ayúdanos a no tener que depender de publicidad externa y que Contrainformación sea solo de sus lectores. Con 1, 2, o 3 euros al mes nos ayudarás a seguir mostrándote nuestros artículos críticos.

Ayúdanos a seguir ofreciendo Contrainformación.

Deja un comentario