El presidente estadounidense Donald Trump ha cumplido su amenaza y ha suspendido temporalmente la aportación económica de Estados Unidos a la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Estados Unidos es el mayor donante de la OMS, que tiene su sede en Ginebra, Suiza. En 2019, este país aportó aproximadamente el 15% del presupuesto de la organización.

El mandatario estadounidense defendió su decisión y argumentó que: «Como principal donante de la organización Estados Unidos tiene el deber de insistir en una plena rendición de cuentas».

«Hoy he dado instrucciones a mi Gobierno para que suspenda la entrega de fondos a la OMS mientras se lleva a cabo una investigación para evaluar el papel de la Organización en la mala gestión y ocultación de la propagación del coronavirus», declaraba Trump.

Trump ya había afirmado que una de las decisiones más desastrosas de la OMS ha sido su oposición a las restricciones de los viajes de China y otras naciones y aseguró que el organismo promovió la «desinformación» de China sobre el virus, lo que habría ayudado a la propagación del brote.

Líderes y mandatarios de todo el mundo no tardaron en pronunciarse sobre la decisión del mandatario estadounidense. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, dijo: «Lamentamos la decisión del presidente de Estados Unidos de ordenar la suspensión de la OMS» y añadió que la gestión de la pandemia será examinada «a su debido tiempo».

António Guterres, secretario general de Naciones Unidas aseguraba que ahora no es el momento para reducir los recursos de la Organización Mundial de la Salud y señalaba que: «Creo que la Organización Mundial de la Salud debe ser apoyada, ya que es absolutamente fundamental para los esfuerzos del mundo para ganar la guerra contra el covid-19″.

Heiko Maas, canciller de Alemania, tuiteba: «Debemos trabajar todos juntos contra el covid-19. Una de las mejores inversiones es fortalecer el financiamiento de la OMS y así desarrollar y distribuir tests y vacunas «.

Josep Borrel, alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, publicaba en Twitter el siguiente mensaje desaprobando la decisión: «Lamento profundamente la decisión de Estados Unidos de suspender la financiación de la OMS. No hay ninguna razón que justifique este movimiento en un momento en que sus esfuerzos son más necesarios que nunca para ayudar a contener y mitigar la pandemia de coronavirus «.

Moussa Faki Mahamat, presidente de la Comisión de la Unión Africana, calificó la decisión de Trump como profundamente lamentable.

La primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, mostraba también su desacuerdo con la decisión y dijo que la OMS era un instrumento clave en la lucha contra el coronavirus. «En un momento como este, cuando necesitamos compartir información y necesitamos consejos en los que podamos confiar, la OMS nos ha proporcionado eso». «Continuaremos apoyándola y continuaremos haciendo nuestras contribuciones», señalaba.

China mostraba también su preocupación e instó a Washington a cumplir con sus obligaciones al respecto y apoyar a la OMS para liderar la campaña internacional contra la epidemia del coronavirus. Zhao Lijian, portavoz del Ministerio de relaciones Exteriores del país, indicó que la pandemia se encontraba en una etapa crítica y que la decisión de Washington afectaría a todo el mundo.

En EE.UU. las reacciones también han proliferado. El representante demócrata de la Cámara, Eliot Engel, denunciaba: «El presidente nos muestra su libro de jugadas políticas: culpar a la OMS, culpar a China, culpar a sus oponentes políticos, culpar a sus predecesores, hacer lo que sea necesario para desviar el hecho de que su administración manejó mal esta crisis y ahora está costando miles de vidas estadounidenses «.

Incluso Bill Gates reaccionaba a la decisión y publicaba un mensaje en Twitter: «Detener los fondos para la Organización Mundial de la Salud durante una crisis de salud mundial es tan peligroso como parece. Su trabajo está frenando la propagación del covid-19 y si ese trabajo se detiene, ninguna otra organización puede reemplazarlos».»El mundo necesita la @WHO ahora más que nunca», escribía el multimillonario.

Estados Unidos supera ya los 580.000 contagios de covid-19 y cuenta con más de 25.000 muertes, la cifra de fallecimientos más alta del mundo hasta ahora. Solo en la ciudad de Nueva York se superan los 10.000 fallecidos, casi la mitad del país.