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«El médico que lidera los esfuerzos de España contra el coronavirus no podría haber sido más claro. “No hay virus en España”, dijo Fernando Simón, jefe del centro coordinador de emergencias sanitarias del país, el 23 de febrero. ‘La enfermedad no se está propagando, ni en la actualidad hay ningún caso’». Así da comienzo la parte de España de un durísimo artículo del periódico económico británico ‘Financial Times’.

El medio pone de ejemplo a España del «peligro del retraso» en la toma de medidas. El rotativo señala que «Simón se equivocó al insistir en que no hubo casos en vivo ni transmisión comunitaria. En ese momento, el coronavirus se estaba extendiendo rápidamente en España, y pronto se verá más afectado que cualquier otro país de la UE. El problema fue que los procedimientos de salud pública hicieron imposible rastrear el alcance total de la pandemia».

«La situación era ya en ese momento muy mala», continúa el ‘Financial Times’, que asegura que Simón «estaba equivocado». «El coronavirus ya se estaba expandiendo rápidamente por España, que pronto sería más golpeada por el virus que cualquier otro país de la Unión Europea», indica el diario británico.

«El país volaba a ciegas» y esto «resultó ser un fracaso crítico, que se repitió en otras partes de Europa y más allá», señaló el medio. «La respuesta de España al coronavirus se vio obstaculizada por una atmósfera política muy partidista y un sistema sanitario regionalizado que carecía de coordinación central. Pero su incapacidad para trazar la propagación temprana de la infección y los consiguientes retrasos en el cierre también contribuyeron a un resultado trágico: España tiene el segundo mayor número de muertos en la UE después de Italia», recuerda el periódico.

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Al mes, España «registraba 10.000 casos al día». «Sin embargo, el verdadero nivel de contagio, reconoció más tarde, fue probablemente 10 veces mayor: según estimaciones oficiales, más de dos millones de personas se infectaron durante la primera ola de la pandemia. Para la primera semana de abril, los hospitales sobrecargados estaban colocando camas en gimnasios, pasillos, bibliotecas y tiendas de campaña», señala el medio.

El periódico concluye haciendo una referencia a la «autocomplacencia fatídica» por parte de las autoridades, que, a juicio del medio, fueron «demasiado lentas» a la hora de tomar medidas y controlar la expansión del virus. «Errores que serían repetidos este verano cuando las restricciones se relajaron y se dio pie a una segunda ola de la pandemia», sentencia.