Así lo ha manifestado en declaraciones a los medios de comunicación con motivo de su participación en un acto de homenaje a los exiliados por la Guerra Civil en la Estación de Canfranc (Huesca), cuando se cumplen 80 años del fin de la contienda.

Echenique ha estado acompañado por la candidata de Unidas Podemos al Congreso por Navarra, Ione Belarra, y la candidata de Podemos a la Presidencia de Gobierno de Aragón, Maru Díaz.

Echenique ha recordado que este 1 de abril se cumplen 80 años del fin de la Guerra Civil, que acabó «mal» y dio paso a una dictadura, lo que supuso que por esta estación «escaparon al exilio miles de demócratas españoles que lucharon contra el franquismo y a quienes hoy queremos homenajear».

El secretario de Organización de Podemos ha esgrimido que en las elecciones generales del próximo 28 de abril «nos jugamos, entre otras cosas, la posibilidad de recuperar la memoria histórica» después de las «promesas permanentemente postergadas de exhumar al dictador» realizadas por el Gobierno del PSOE.

Echenique ha añadido que el Ejecutivo también se comprometió a retirar las medallas al policía franquista acusado de torturas Antonio González Pacheco, alias ‘Billy el Niño’, si bien finalmente, «no se las han quitado», al tiempo que «se ha bloqueado la posibilidad de revertir las sentencias del franquismo». «Hemos visto como se ha evitado juzgar a los criminales franquistas, especialmente en los crímenes de lesa humanidad que van contra el Derecho Internacional».

El secretario de Organización de Podemos ha aprovechado su presencia en la estación de tren de Canfranc para sostener que si gobiernan se reabrirá el paso internacional del Canfranc al tráfico ferroviario.

MEDIO MILLÓN

La candidata de Unidas Podemos al Congreso por Navarra, Ione Belarra, ha explicado que, aproximadamente, medio millón de personas salieron por este paso y por el resto de pasos fronterizos transpirenaicos que hay en España.

Por eso, acudir este 1 de abril a Canfranc es algo «simbólico», también porque fue «durante mucho tiempo la estación más grande de Europa, un lugar que nos abría a Francia» y al resto del continente, «que representaba la España más moderna y nos permitía mirar al futuro».

Sin embargo, ha continuado, con la llegada del franquismo, también con la implantación de la Gestapo aquí, «se convirtió en un lugar para la huída y la represión, representando lo peor de la España franquista y de una dictadura que arrasó millones de vidas, dejó millones de exiliados» y por eso hay «enormes deudas con ese periodo».

Belarra ha sostenido que todavía «no ha habido justicia, ni verdad, ni reparación para las víctimas y eso es algo que venimos a reivindicar aquí», ya que «no es una cuestión del pasado, es la única manera de recuperar nuestra memoria democrática y de mirar al futuro porque la democracia española es la única que se sostiene sobre la herencia de un Estado dictatorial».

En este punto, ha comentado que mientras hay otros países «que reivindican su memoria antifranquista, España sigue sin saldar cuentas con su pasado» y, como ejemplo, ha dicho que en Francia están homenajeando «a los primeros que entraron para liberar París, que fueron españoles luchadores antifascistas, cuando en España todavía no se puede hablar de eso porque no tenemos la memoria recuperada».

MÁS FONDOS

Por su parte, la candidata de Podemos a la Presidencia del Gobierno de Aragón, Maru Díaz, ha comentado que esta legislatura «ha sido fructífera» en la Comunidad autónoma porque se ha aprobado una ley de memoria democrática, pero ha advertido de que las leyes «en sí mismas no valen nada, si de ellas no conseguimos que los reglamentos sean operativos y, sobre todo, si tenemos fondos sin ejecutar».

Díaz ha considerado «llamativo» que el medio millón de euros que su grupo incluyó en el Presupuesto de Aragón para 2018 destinado a exhumar las fosas «no está ejecutado», cuando «es una responsabilidad de cualquier gobierno democrático que se precie no tener a la gente enterrada en las cunetas».

La candidata de Podemos ha apostado por «hacer espacios donde las familias puedan llorar a sus víctimas», algo que, por ahora, no está ocurriendo y han de ir «a placas o espacios donde no están los restos».

Por eso, ha insistido en que «hay que ejecutar» la ley aragonesa y dotarla de partidas presupuestarias, para recordar que su grupo incluyó en la ley un plan de fosas para que «de aquí a diez años se puedan exhumar los restos de todas las personas que están enterradas» y sostener que «urge» porque quienes «pueden llorar a sus víctimas están falleciendo y merecen poder morir en tranquilidad y con algo de reparación respecto a lo que pasó».