Ecofeminismo como Revolución

Anna Sopena
Polítologa y miembro de Red Equo Joven

Ilustración: Julia Martín Mecande


El ecofeminismo como sistema de valores y movimiento social ofrece un análisis político que denuncia la explotación y degradación de la Naturaleza y la subordinación y opresión de las mujeres. Comprende así que el patriarcado capitalista se apropia y explota a la vez los recursos de la Naturaleza y el trabajo de cuidados realizado por las mujeres, sin los cuales la subsistencia humana no sería posible.

Ilustración de Julia Martín Mecande

Es importante entender que la lógica patriarcal instaura un sistema binario que otorga siempre valor al mundo de lo masculino. Los valores supuestamente femeninos y de la Naturaleza ocupan posiciones subordinadas. Lo emocional, corporal, animal, privado, natural, etc. se desvaloriza frente a lo racional, mental, humano, público, cultural, etc. En este sentido, el primer paso sería la revisión de nuestra autoconciencia como individuos y como especie, para reconocer los dualismos que existen en nuestro pensamiento y eliminar los elementos de dominación de género, raza, clase, orientación sexual y especie.

Nuestra supervivencia depende de forma mucho más directa de la reproducción social y las producciones de la Naturaleza. Por ello, se trata de reconocer que somos seres ecodependientes e interdependientes. Eco-dependientes porque necesitamos de los recursos de la Naturaleza para sobrevivir: aire, alimentos, agua, energía, minerales, etc. Inter-dependientes porque en diferentes momentos de nuestro ciclo vital precisamos de los cuidados de otras personas. De tal modo que la crisis ecológica que vivimos es también una crisis de relaciones sociales.

Asumir la finitud de nuestro planeta y de nuestros cuerpos permitirá reconocer un nuevo modelo sostenible que visibilice todos los trabajos, especialmente aquellos imprescindibles para el bienestar humano. Mientras que en las sociedades capitalistas todo lo que produce beneficio económico es prioritario frente a lo que sustenta el beneficio a las personas, la unión entre el ecologismo y el feminismo buscará invertir este modelo situando la vida en el centro. Es por ello que de una forma u otra todas las corrientes ecofeministas darán valor a la “ética de los cuidados”.

Kate Millet afirmaba en la parte final de su libro Política Sexual (1970) que “la transmutación que una coalición de los diversos grupos desposeídos (los negros, los jóvenes, las mujeres y los pobres) trataría de imponer a los valores fundamentales constituiría el arranque de una verdadera revolución”.

Iniciemos una Revolución que otorgue Libertad. Libertad a lo diferente, Libertad a la variedad. Promoviendo una ética que reconozca el mundo como un espacio de biodiversidad.

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