Verdemar-Ecologistas en Acción señala el mal uso que los pescadores de caña hacen del litoral dejando residuos de todo tipo mientras practican su deporte favorito, irónicamente ensuciando y contaminando el entorno donde realizan la pesca desde el litoral. Algo incoherente cuando se benefician de la pesca cuando por otro lado ponen en riesgo precisamente la salud de las playas y la suya propia. Gran cantidad de esos restos van a parar al mar donde pescan, entrando sobre todo plástico (microplásticos) a la cadena trófica alimenticia, además de perjudicar gravemente a peces, tortugas y aves a consecuencia de los hilos de pesca y otros aparejos que se quedan enganchados y anzuelos que ingieren las especies marinas.

Verdemar-Ecologistas en Acción recuerda que el 96% de los españoles declara haber encontrado alguna vez basura en las playas de nuestro país. Desgraciadamente en el litoral del Campo de Gibraltar es algo frecuente…

Según un realizado a través de más de 5.000 encuestas en toda España, consideran que  el comportamiento de los pescadores tienen parte de culpa del estado actual de nuestro litoral en España, (no todos) Verdemar señala que todos son conscientes de los desechos que generan y el impacto que producen.

Las colillas, es el residuo más evidente en las playas y el mar, siempre se asocia a los restos de los pescadores de caña.

Este supone el dato de que el 76,5% de la población afirma que son las colillas el residuo más encontrado en las playas y el mar. Entre la basuraleza hallada en estos espacios se encuentran  de hilos, anzuelos, latas de refrescos y cervezas, plástico, cubos… y las propias colillas, en la Playa de Guadarranque en San Roque.

Respecto a la basuraleza en el caso de las playas, un 22% de los ciudadanos consideran que están bastante sucias y un 6,6% las considera muy sucias; siendo el mar el entorno más calificado como muy sucio con un 7%. Datos significativos que deberían cambiar la mentalidad de los pescadores hacia el entorno donde precisamente realizan la práctica que más les gusta. Toda la bazuraleza fue retirada por voluntarios de Verdemar-Ecologistas en Acción y vecinos de la zona.