• Una veintena de activistas han participado en una acción de denuncia en IFEMA, donde se está celebrando estos días la Cumbre del Clima.
  • Ocho personas han sido trasladadas a comisaría en esta protesta contra las empresas contaminantes en la COP25.

Las personas participantes, activistas de Ecologistas en Acción, la Asamblea Antimilitarista de Madrid y la Plataforma Desarma Madrid, ataviadas con camisetas con el logo de la COP25, se han rociado con pintura negra en el espacio de la puerta de acceso en representación de “el petróleo, el gas y el carbón que contaminan las negociaciones climáticas” refiriéndose a la presencia de empresas multinacionales con intereses en la industria de los combustibles fósiles como patrocinadores principales de la COP. Mientras tanto, otro grupo más numeroso mostraba carteles con el lema “Empresas fósiles fuera de la COP”.

Según los activistas, el patrocinio de la cumbre no solo ofrece a estas multinacionales la oportunidad perfecta para lavar su imagen pública presentándose como empresas responsables y comprometidas con el medio ambiente, sino que además les permite aumentar su capacidad de influencia sobre las negociaciones.

Desde el comienzo de la Cumbre del Clima se han sucedido en Madrid diversos actos de denuncia que intentan visibilizar la contradicción que supone el hecho de que las negociaciones sean patrocinadas por algunas de las multinacionales españolas más contaminantes o por bancos con grandes inversiones en la industria de los combustibles fósiles.

Junto con OMAL, CEO y Corporate Accountability, Ecologistas en Acción ha publicado la infografía ‘El IBEX 35 compra el clima’ en la que aparecen algunas de las empresas patrocinadoras de la COP como Endesa, el mayor productor de cambio  climático de España, responsable del 9,3 % de las emisiones o Iberdrola, que produjo en 2018 de toneladas de CO₂ aumentando su producción de energía fundamentalmente a expensas de gas fósil.

Bancos como Santander y BBVA, también presentes en la COP25, tienen asimismo una gran responsabilidad en la crisis climática por sus elevadas inversiones en la industria de los combustibles fósiles. Santander financió en 2018 a PGE, el gigante polaco del carbón con un préstamo de 950 millones de Euros, y BBVA fue uno de los bancos que apoyó el controvertido oleoducto Dakota Access.