El Gobierno de Estados Unidos anunció este martes el lanzamiento de una nueva «iniciativa» que servirá para recopilar, almacenar y analizar pruebas que permitan procesar judicialmente a combatientes del grupo yihadista Estado Islámico (EI).

«Estados Unidos ha lanzado una importante nueva iniciativa sobre la recolección de pruebas en el campo de batalla; sobre cómo recopilarlas, almacenarlas y analizarlas, compartirlas de manera local o a través de las fronteras y, finalmente, cómo emplearlas en tribunales civiles», dijo el coordinador de la estrategia antiterrorista del Departamento de Estado de EE.UU., Nathan Sales.

El funcionario, que evitó entrar en detalles, aseguró que las tropas de la coalición que combate al yihadismo en Siria e Irak en el marco de la operación «Inherent Resolve» están creando una base de datos de huellas dactilares e información biométrica obtenidas en el campo de batalla.

En una conferencia celebrada en el centro de estudios Brookings Institution de Washington, Sales afirmó que en estos momentos la alianza tiene a «más de mil combatientes detenidos», una cifra que, según dijo, podría «aumentar drásticamente» según avanza la campaña contra el grupo islamista radical que, pese a haber perdido su llamado califato, aún sigue enfrascada en su yihad.

«Los líderes y seguidores del grupo ven la pérdida de su falso califato como un contratiempo, no como una derrota, y anhelan continuar la lucha», apuntó.

El coordinador advirtió que ha comenzado una nueva fase de la contienda que no se caracterizará tanto por los enfrentamientos a campo abierto como por los actos terroristas puntuales, que pueden tener lugar en cualquier lugar del mundo.

Es por ello que Sales subrayó la importancia de impedir que los yihadistas que han sido ya apresados puedan ser puestos en libertad sin enfrentarse a un juicio que sirva para dilucidar su grado de implicación.

«Cada vez más, la lucha contra el EI tendrá lugar en los tribunales y en las prisiones, según impulsemos las investigaciones que permitan acusaciones que lleven al encarcelamiento de los combatientes del EI», opinó.

Sales hizo un llamamiento al resto de socios de la coalición para que «repatríen a sus ciudadanos, los juzguen -siempre que sea posible- y, por encima de todo, impidan que vuelen al terrorismo».

Este es un punto en el que ha insistido en numerosas ocasiones el presidente Donald Trump, quien este mismo martes tuiteó: «Se están tomando decisiones sobre qué hacer con estos peligrosos prisioneros. Los países europeos no están ayudando en absoluto, aunque todo esto se hizo principalmente en su beneficio».

El coordinador del Departamento de Estado coincidió con Trump al señalar que su país «lidera con el ejemplo», aunque reconoció que -gracias a factores geográficos y a la legislación existente- el número de combatientes estadounidenses que han formado parte de las huestes del EI es «bastante bajo».

Sales detalló que, por el momento, su país ha repatriado a cuatro combatientes extranjeros -tres hombres y una mujer- y admitió la posibilidad de que, tal y como apuntan algunos medios de comunicación, otros dos estadounidenses se encuentren actualmente recluidos en un campo de detención en Siria.

Fuente