El Gobierno de Estados Unidos urgió hoy a respetar todas las misiones diplomáticas en el mundo y evitó posicionarse específicamente sobre el ataque a la embajada en Madrid de Corea del Norte, país con el que negocia un proceso de desnuclearización.

«Las misiones diplomáticas en el extranjero es algo que debe ser respetado y que está protegido por tratados. Y hemos sido coherentes en ese aspecto sobre la protección de instalaciones diplomáticas alrededor del mundo», dijo en una rueda de prensa uno de los portavoces del Departamento de Estado, Robert Palladino.

Palladino explicó que «las autoridades españolas están aún investigando» el asalto a la embajada norcoreana y rechazó detallar si Estados Unidos ha ofrecido colaboración policial.

El misterioso grupo Cheollima Civil Defense (CCD) se ha atribuido el ataque contra la legación en Madrid el pasado 22 de febrero, en el que el personal de la embajada fue maniatado y golpeado por un grupo de 10 hombres, según el auto judicial publicado por la Audiencia Nacional española.

El documento judicial difundido el martes identifica a siete personas presuntamente ligadas al ataque, incluidos el mexicano Adrian Hong Chang y el estadounidense Sam Ryu, para los que el juez encargado de la investigación ha solicitado su extradición a Estados Unidos, donde ambos se encuentran.

Estados Unidos tradicionalmente suele poner bastantes dificultades a la hora de extraditar a sus ciudadanos a otros países, aunque colabora en la entrega de extranjeros que están en su territorio.

CCD no ha dejado claro cuál fue el objetivo del ataque a la embajada, pero dice estar «unida por la idea de poner fin a la dinastía sucesoria de los Kim».

Estados Unidos y Corea del Norte iniciaron el año pasado un proceso de negociación que ha desembocado en dos cumbres entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un: la primera en junio de 2018 en Singapur y la segunda en febrero de este año en Hanói, que se cerró sin acuerdo sobre el proceso de desnuclearización.