El portavoz del PNV en el Parlamento Vasco y presidente del GBB, Joseba Egibar, ha afirmado que las transferencias que quedan por traspasar a Euskadi dependerán, «desgraciadamente, del estado de necesidad política y de aritmética parlamentaria del Gobierno español» que surja de las urnas del próximo 28 de abril. Por su parte, el parlamentario del PSE-EE Eneko Andueza ha afirmado que, si se quieren más traspasos, «la condición indispensable es que haya un Ejecutivo socialista en Madrid».

En una tertulia de Radio Euskadi, recogida por Europa Press, Egibar ha considerado que las transferencias dependerán del Gobierno central «de turno» y esto refleja que el Estatuto de Gernika «no ha sido admitido en su integridad ni plenitud por parte de los poderes del Estado». Además, ha admitido que el PNV, «en solitario, no ha sido capaz de presionar lo suficiente para que se cumpla el Estatuto».

A su juicio, esto es porque el PSOE y el PP «tienen una inercia centralizadora ‘per se'», y porque la izquierda abertzale, históricamente, «no es que no estuviera de acuerdo con el Estatuto, es que lo ha combatido».

Por ello, cree que se tiene que «pasar a otro paradigma para hacer cumplir el Estatuto vigente y, por supuesto, se impone que haya un nuevo estatus de relación con el Estado, desde el respeto y reconocimiento, desde la bilateralidad efectiva, una relación entre iguales y no subordinada».

En este sentido, ha considerado necesario que se aborde «el debate territorial a nivel de Estado para dar salida al reconocimiento real y efectivo de esas naciones sin estado, como Cataluña y Euskadi». Asimismo, ha denunciado «la poda incesante del autogobierno». «Hay que buscar una nueva relación política con España», ha insistido.

El parlamentario de EH Bildu Iker Casanova se ha mostrado de acuerdo con Egibar en que «hay que pasar a otro paradigma» y cree que el Gobierno del PSOE, aunque no tiene la misma actitud que el PP, «ha remoloneado» a la hora de hacer traspasos de materias pendientes, mientras aprobada sus decretos sociales en precampaña para «favorecer la imagen» de los socialistas.

«EN BLOQUE»

«Ahora viene un nuevo escenario en el que el conjunto de las transferencias pendientes tienen que abordarse en bloque, es decir, hay que desterrar, de una vez por todas, ese concepto de transferencias ‘cambalache’, que, a cambio de apoyos puntuales al Gobierno central, se obtiene un número determinado de transferencias. Hay que abordar como un bloque el conjunto y exigir que, en el mínimo tiempo técnicamente posible, se transfieran la totalidad de las mismas», ha indicado.

En todo caso, ha precisado que Euskadi necesita «un nuevo estatus» y ha emplazado a trabajar «juntos» en ello quienes defienden el derecho a decidir. También ha advertido de «lo que viene», en alusión a declaraciones del presidente del PP, Pablo Casado, que ha calificado de «franquismo 2.0», al hablar de «poner fin a las transferencias y refiriéndose a las provincias desleales», como cuando «Franco declaró a Bizkaia y Gipuzkoa en el año 37 provincias traidoras».

«Vamos a tener un enemigo en plena involución democrática, ultraderechista, que no se va a conformar con congelar el ‘statu quo’ actual, sino que va a hacernos retroceder», ha apuntado, para «recoger el guante» lanzado por Egibar para abordar «esa estrategia conjunta como la única vía para frenar esta involución ultra».

LA «ESTRATEGIA» DEL PNV

Por su parte, el parlamentario de Elkarrekin Podemos Julen Bollain ha denunciado que las transferencias pendientes «sean objeto de mercadeo entre el PNV y el Gobierno de Sánchez». «Llevamos días asistiendo a una ‘performace’ del PNV. Está claro que el PNV y el PSOE llevan días hablando de ello en los despachos y entra dentro de su estrategia de promoción electoral. Es penoso que, una vez más, veamos que el PNV hace que una mejora social de la ciudadanía esté condicionada o no a tener más transferencias en Euskadi», ha dicho en alusión a los decretos sociales.

En esta línea, ha dicho que no les gusta «los chantajes y los pactos de despacho, y las transferencias no deben ser objeto de cuestionamiento ni de negocio, porque son derechos y mandatos del Estatuto». «Al utilizarlas como chantaje, como mercadeo, hacen que las transferencias se vean cuestionadas por una parte del espectro político más reaccionario», ha añadido.

TRABAJO «INTENSO»

El parlamentario del PSE-EE Eneko Andueza ha recordado que el Gobierno de Pedro Sánchez, el Ejecutivo vasco, el PNV y el PSOE trabajan «intensamente desde el minuto uno» en una comisión bilateral para que los traspasos «sean posibles». «Se están materializando las transferencias y es fruto de un trabajo, de una voluntad política de un Gobierno que está comprometido con Euskadi», ha indicado.

Por ello, ha dicho que, si se quiere que en el futuro haya más traspasos «la condición indispensable es que haya un Gobierno socialista en Madrid, porque, si hay un Gobierno de la derecha, ya se sabe lo que va a haber, la negación».

Por último, el representante del PP vasco Carmelo Barrio cree que el Estatuto «está básicamente completado», aunque «quedan algunos flecos». Además, lamentado que se haga «victimismo» con una hipotética «recentralización», y ha recordado que, con el Gobierno de Mariano Rajoy, se aprobaron las leyes del Cupo y el Concierto Económico, «logradas por un gran acuerdo». Además, ha reprochado que Iker Casanova haya llamado «franquista» a Casado. «Los que más recuerdan a Franco es EH Bildu», ha subrayado.