Colegios, pabellones deportivos… y también en los centros de salud y hospitales. El amianto sigue presente pese a estar prohibido desde 2002 en diferentes instalaciones públicas pese a estar prohibido desde 2002.

Se trata de un peligroso material que puede llegar a afectar a la salud de las personas que están expuestas a él. Fue muy utilizado como material de construcción durante el siglo XX por su coste tan económico.

Entras las principales enfermedades que puede causar se encuentran el cáncer de pulmón y el cáncer de la célula mesotelial.

Un ejemplo de su presencia en centros sanitarios está en el Hospital General de Lugo, que ahora está siendo derribado tras 46 años de servicio. Pero en el de Vigo también lo utilizaron. El centro hospitalario lucense ahora pasará a mejor vida, pero la incógnita que plantea es si todavía existen infraestructuras sanitarias públicas que sigan exponiendo a profesionales y pacientes a este mineral tan peligroso para la salud.

El deterioro en el Hospital General de Lugo fue su sentencia de muerte. Fue abandonado en 2011 como tantos otros edificios públicos a la espera de una vida mejor.  El Servicio Gallego de Salud (Sergas) utilizará robots teledirigidos y un túnel de descontaminación para tratar el amianto.

Según publica Sin Permiso, todavía quedan hospitales y centros de salud con amianto instalado: La Fe en Valencia, Regional y Civil de Málaga, Virgen del Rocío en Sevilla, Militar en Melilla… La labor de difusión y denuncia de las asociaciones de afectados está siendo clave para reconvertir esta situación. El cómputo se desconoce con lo que será difícil paliar este problema.

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