SOBRE EL AUTOCONSUMO COLECTIVO

En los últimos años, los nuevos paradigmas y tendencias de la industria de la energía se han decantado por el cuidado del medio ambiente. Esta reformulación del mercado ha motivado a que diversos gobiernos implementen como política pública varios mecanismos, programas y modelos sostenibles de generación del servicio eléctrico.

Uno de los modelos más resaltantes es el autoconsumo colectivo. Esta modalidad promueve la instalación de placas solares diseñadas para producir energía eléctrica sobre los tejados colectivos de las viviendas, haciendo que varias familias puedan compartirla. Los beneficios de este sistema se dan principalmente en dos grandes campos: la disminución de la factura energética de los propietarios y el cuidado del medio ambiente.

ALGUNOS DATOS EN ESPAÑA

En España, este mercado se ha visto favorecido a raíz del Real Decreto 244/2019, donde se regulan los términos administrativos, técnicos y económicos del mencionado autoconsumo de energía eléctrica. Una de las medidas que más ha contribuido al impulso de esta industria ha sido exentar del pago de todo tipo de cargos y peajes a la energía autoconsumida de origen renovable, cogeneración o residuos.

A nivel nacional se vienen realizando varios estudios al respecto. En una investigación reciente de la compañía noruega Otovo, se determinó que Cataluña es la comunidad autónoma que encabeza la instalación de placas solares en España, con 1.600 instalaciones realizadas en los últimos tres meses. Además, según informaciones del Instituto Catalán de Energía, posee la mayor cantidad de instalaciones la comunidad de San Cugat del Vallès.

Así mismo, en encuestas e indagaciones realizadas por la empresa española Ecooo Revolución Solar en el centro de Madrid, se determinó que con la instalación de paneles fotovoltaicos se tendría energía suficiente para autoconsumir entre un 40% y 50% de energía dentro de la vivienda, reflejándose un ahorro directo en la factura eléctrica entre el 20% y 30%.

CUIDADO DEL MEDIO AMBIENTE Y LA SALUD

Los beneficios del sistema de autoconsumo colectivo también se reflejan en el medio ambiente y en la salud de la población. Al no generar ningún tipo de combustión, no favorece al efecto invernadero y, en consecuencia, no contribuye al daño de las capas atmosféricas, ni a los cambios bruscos de clima ni al exceso de radiación solar. Una meta inmediata es cesar la producción de gases como los clorofluorocarburos, los cuales provocan el aumento de radiación ultravioleta-B y esta, a su vez, una amplia gama de enfermedades.

«El exceso de radiación UVB causa un sinfín de enfermedades y lesiones cutáneas, inutilizando las vitaminas C y D. El envejecimiento prematuro, reacciones fototóxicas y el cáncer son algunos de estos males. No es un asunto menor, puesto que la Asociación Española contra el Cáncer informó un aproximado de 21 mil casos de este cáncer en el año 2018», precisó Angélica Collado, asesora de GuiaDeSuplementos.es. La relación entre la reducción de contaminación medioambiental y la salud de la población es innegable y los medios de energía renovable aparecen, precisamente, como inapelable solución para esta problemática.