Según confirma El País, el Ayuntamiento de Madrid detectó en 2016 que el proyecto de Rocío Monasterio para un loft para el presentador televisivo Arturo Valls en un local de la calle Rodas 7 era irregular y el sello de visado del Colegio de Aparejadores no era el correcto, porque tenía fecha de 2005.

Se lo ha confirmado al diario el delegado de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Madrid, Mariano Fuentes, negando así cualquier responsabilidad del consistorio en la tramitación de documentos falseados, porque de hecho fueron rechazados.

La obra era en un local comercial para el que nunca consiguió el permiso de convertirlo en vivienda. «Todos los expedientes tramitados en 2005, 2011 y 2016 fueron archivados porque no fueron contestados los requerimientos de aporte documental», ha concluido el concejal. Se trata del modus operandi de Monasterio en muchos de los 13 casos conocidos hasta ahora: iniciaba los trámites, se desentendía de ellos y hacía la obra sin licencia.

El concejal también ha confirmado que toda esa obra de la líder de Vox en Madrid, iniciada en 2005, fue totalmente ilegal porque nunca se le concedió licencia y el proyecto «estaba invalidado de inicio». El Ayuntamiento ordenó en 2015 una demolición de la obra y una inspección posterior comprobó que se había llevado a cabo.

El requerimiento Monasterio el 17 de enero de 2017, siempre según El País, decía así: «Se observa que el proyecto presentado, además de no justificar el cumplimiento del código técnico de la edificación presenta visado de fecha de 3 de junio de 2005, por lo que esos servicios técnicos consideran necesaria su adaptación a la normativa vigente y su cambio».

La dirigente de Vox selló correctamente el proyecto en la primera tramitación en 2005, de ahí la fecha que lleva inscrita, pero luego lo siguió usando, con un corta y pega, cuando volvió a presentarlo en 2011 y 2016.