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La exalcaldesa de Madrid Ana Botella fue responsable directo de que, en octubre de 2013, el Ayuntamiento de Madrid vendiese por debajo de precio de mercado un total de 18 promociones inmobiliarias, donde había 1.860 viviendas públicas, a dos fondos buitre. Sin embargo el Tribunal de Cuentas ha revocado esta condena del pasado 27 de diciembre.

El Ayuntamiento encabezado por el alcalde José Luis Martínez-Almeida (PP) y con el apoyo de Ciudadanos, lejos de luchar por los intereses de la ciudadanía, ha descartado recurrir la sentencia ante el Tribunal Supremo, como le han pedido Más Madrid y PSOE.

Los dos partidos denuncian además los lazos con la exalcaldesa de una de los dos consejeros que han votado a favor de exculpar al anterior equipo municipal del PP. Fue el gobierno de Manuela Carmena quien presentó la demanda en noviembre de 2017, al entender que la venta de las viviendas había causado un perjuicio de 127 millones al Ayuntamiento. Ante la decisión del tribunal solo cabe recurso de amparo ante el Supremo, que debería presentar el demandante, es decir, el gobierno municipal de PP y Ciudadanos.

Rita Maestre, portavoz de Ahora Madrid, considera «vergonzosa» la decisión judicial. Según la concejala, la consejera del PP Margarita Mariscal de Gante, exministra de Justicia en el Gobierno de José María Aznar, debería haberse inhibido del caso. «Es evidente que la exministra de Aznar no puede juzgar a Botella«, ha señalado Maestre, que expera que «el gobierno del Ayuntamiento y la EMVS velen por los intereses de los madrileños y presenten un recurso de casación, cosa que deben y pueden hacer«.

El PSOE se manifiesta en la misma línea. «Lamentamos esta sentencia«, dice la concejal Mercedes González, que asegura que la esperaban «teniendo en cuenta que la sala de enjuiciamiento está presidida por una exministra de Aznar, que creemos que debería haberse abstenido de participar en la deliberación y en el fallo de esta sentencia, no solo porque fue ministra de Aznar, marido de Ana Botella, sino también por su conocida amistad con un consejero del Tribunal de Cuentas, llamado Manuel Aznar, cuñado a la sazón de Ana Botella«.

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