La última aventura animada de Disney-Pixar acaba de llegar al cine. Se trata de la historia del origen de uno de sus personajes más queridos: Buzz Lightyear, de Toy Story. En vísperas de su estreno, se dispararon las especulaciones en Internet tras confirmarse que Lightyear incluiría el primer beso entre personas del mismo sexo de la compañía. La productora de la película, Galyn Susman, declaró que el personaje femenino Hawthorne mantiene una relación “significativa” con otra mujer y se produce un beso entre ellas.

En respuesta, varios países –entre ellos los Emiratos Árabes Unidos, Malasia, Egipto e Indonesia– anunciaron recientemente que prohibirían la exhibición de Lightyear en los cines debido a su “violación de la norma de contenido de los medios de comunicación de su país” (en resumen, la inclusión de temas LGTBQ+).

Susman respondió diciendo que no se cortaría ninguna escena, y añadió: “Es estupendo que formemos parte de algo que está dando pasos adelante en la inclusión social, pero es frustrante que todavía haya lugares que no están donde deberían estar”.

La complicada historia LGTBQ+ de Disney

Si bien esto puede parecer particularmente progresista en un largometraje de Disney-Pixar, no es la primera vez que la especulación en Internet ha creado una sensación de expectación queer alrededor de una nueva película de Pixar. En 2016, Disney lanzó el tráiler de Buscando a Dory y los fans detectaron una supuesta pareja de lesbianas en una de las escenas. Y tras el estreno de la esperada Toy Story 4, las comunidades en línea destacaron la presencia de una pareja de mujeres que dejaba a su hijo en la guardería.

Sin embargo, a pesar de pequeños momentos inclusivos como estos, las comunidades LGTBQ+ y los fans se han sentido a menudo decepcionados con el producto final. Así que, aunque el beso de Lightyear supone un gran paso adelante para Disney, que en el pasado ha rehuido cualquier representación abierta de la comunidad LGTBQ+, no es de extrañar que muchos espectadores sigan siendo escépticos. ¿Será éste otro minúsculo intento de complacer al público o es realmente un momento innovador para Disney y Pixar?

La insistencia de Susman en que el beso de Hawthorne se mantendrá en todas las versiones podría considerarse irónica si se tiene en cuenta el pasado de Disney. Según algunos informes, dicho beso en Lightyear había sido cortado originalmente. Sin embargo, se restauró posteriormente tras el reciente escándalo de la campaña Don’t Say Gay, que llevó a la compañía a copar titulares en los medios.

Disney y Don’t Say Gay

En marzo de 2022, el Senado de Florida aprobó el proyecto de ley Don’t Say Gay (“No digas gay”), que prohíbe a las escuelas discutir y promover temas relacionados con la orientación sexual y la identidad de género. Dada su enorme reputación cultural en el estado, los fans y los empleados se sintieron frustrados por la falta de respuesta o condena de Disney al proyecto de ley.

Tras una huelga del personal y una gran reacción en las redes sociales, Disney cambió de opinión, suspendiendo todas las donaciones políticas a los partidos republicano y demócrata y comprometiéndose a donar 5 millones de dólares a organizaciones y entidades benéficas LGTBQ+. El director general de la empresa, Bob Chapek, también declaró en una nota interna que el “mayor impacto” que la empresa podía tener “en la creación de un mundo más inclusivo es a través del contenido inspirador que producimos”.

En respuesta a esto, una carta atribuida a “los empleados LGBTQIA+ de Pixar y sus aliados”, publicada por Variety, sugería que “casi todos los momentos de afecto abiertamente gais se cortan a instancias de Disney, independientemente de que haya protestas tanto de los equipos creativos como de la dirección ejecutiva”.

Disney no comentó directamente la carta, pero en otra nota interna, Chapek respondió diciendo: “Me necesitabais para ser un aliado más fuerte en la lucha por la igualdad de derechos y os he defraudado. Lo siento”.

Mantener el beso

Ahora, en un sorprendente giro de guion, parece que Disney se niega a ceder en lo que respecta a Lightyear, y opta por asumir las inevitables pérdidas económicas que implica no estar presente en los mercados de la prohibición en aras de una mayor concienciación y proyección de los valores LGTBQ+.

En retrospectiva, la reacción lenta de Disney a Don’t Say Gay puede haber elevado esta necesidad de cambio y de ofrecer una mejor y más contemporánea imagen pública. Pero sigue siendo importante reconocer que este cambio se está produciendo.

En los medios se está creando una representación queer mucho más amplia con populares series de plataformas de streaming como Sex Education, Heartstopper y Euphoria, y Lightyear podría ser una señal de que Disney se está uniendo (lentamente). La gran reputación de Disney y su impacto cultural tienen el poder de moldear las percepciones y la conciencia de los espectadores. Con un público formado principalmente por niños y familias, ver un beso del mismo sexo entre dos personajes podría ser muy importante para la autoidentificación, y podría contribuir a una mayor aceptación del colectivo LGTBQ+.

Las críticas a Lightyear y su beso entre personas del mismo sexo serán inevitables, por lo que es importante que Disney se mantenga fiel a los valores LGTBQ+. Yo y otros fans y aliados LGTBQ+ de Disney-Pixar, frustrados por su anterior falta de representación, observaremos Lightyear con ojos de águila, esperando el glorioso momento que hemos estado anticipando: una verdadera representación por primera vez.

Matt Weaver – The Conversation

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