El diputado nacionalista del BNG, Néstor Rego, ante la posibilidad de perder más de ochocientos puestos de trabajo en la región de La Marina con el cierre de la planta de aluminio en San Cibrao, exigió al Gobierno español, específicamente al Ministerio de Industria, para convocar a la Mesa Multilateral de Alcoa para abordar soluciones que garanticen la continuidad de la actividad y el empleo en San Cibrao.

Rego recuerda que la primera y hasta ahora única reunión de la Mesa Multilateral de Alcoa, en la que participa la empresa, la representación de los trabajadores y las diversas administraciones tuvo lugar en Lugo el 23 de enero. «Es sorprendente que a pesar de conocer la delicada situación por la que atraviesa Alcoa, el Ministerio de Industria no convocó una nueva reunión para abordar las soluciones que garantizarían la continuidad de la actividad en San Cibrao», dijo Rego.

El principal problema que amenaza la viabilidad de la empresa, como ya lo advirtió el BNG y como la propia administración lo ha declarado en repetidas ocasiones, son los altos costos de la electricidad que son esenciales para la operación de la planta de aluminio. Es por eso que Néstor Rego transfirió la propuesta del BNG para la creación de una Tarifa Eléctrica Gallega que compensa los costos de producción de Galicia y permite la viabilidad de la industria con sede en nuestro país. El diputado nacionalista explicó que “en Galicia somos exportadores de energía, asumimos los costos ambientales de esa producción, por lo que sería justo que, en compensación, el territorio gallego pudiera regular su propio marco energético y que el costo fuera menor para sus industrias y consumidores en general «.

El parlamentario nacionalista reprendió al gobierno por ni siquiera tener operativo el Estatuto del Consumidor Electrointensivo como un instrumento que, con las características correctas, podría permitir a fábricas como Alcoa San Cibrao mantener su actividad productiva sin pérdidas económicas y así asegurar el futuro de la actividad y de trabajos. «El cierre de esta planta significaría la pérdida de casi mil empleos entre empleos directos y empresas auxiliares», dijo Rego.

En cualquier caso, si la decisión de la compañía de cerrar la planta de aluminio persiste y evitar la catástrofe económica y social que tendría en toda la región, el BNG propone intervenir esta industria para devolverla a la esfera pública y así mantener las posiciones de trabajo que depende de él y del futuro económico y social de toda la región de A Mariña. «El Gobierno debe apostar por la nacionalización de la fábrica, que alguna vez fue pública y nunca debería haber sido privatizada y así garantizar empleos y el futuro económico del principal motor económico de la región», dijo el diputado Néstor Rego.