La población española lidera el consumo de cualquier tipo de carne en la Unión Europea. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, en España se consumen 98,79 kilogramos de carne por persona y año.

La ganadería industrial está devorando el planeta, y las macrogranjas son la cara más cruel de este negocio. Su modelo de producción se basa en alimentar y utilizar a los animales lo más rápidamente posible y bajo cualquier condición para maximizar los beneficios. En España el número de vacas se ha duplicado y el de cerdos se ha multiplicado por 5 desde los años 60.

La ganadería tradicional lleva décadas cediendo espacio a la ganadería industrial con instalaciones altamente contaminantes, que requieren grandes cantidades de agua y crean pocos puestos trabajo.

Además, tal y como denuncian organizaciones como Ecologistas en Acción o Greenpeace, los purines, tarde o temprano, acaban filtrándose en el subsuelo, contaminando así las aguas de la zona, y generando además un fuerte mal olor en el entorno, propiciando las plagas de insectos y multiplicando las posibilidades de infecciones.

El boom de las macrogranjas en España que no han dejado de crecer durante la pandemia
El boom de las macrogranjas en España que no han dejado de crecer durante la pandemia

Otras de las consecuencias de las macrogranjas son las emisiones de efecto invernadero, el uso de enormes extensiones de tierras, deforestación para pastos y para cultivo de alimento para ganado, daños a la salud y abusos a los animales.

El número de macrogranjas se ha disparado en toda España, con mayor incidencia en comunidades como Castilla-La Mancha, Castilla y León y Navarra. En la provincia de Cuenca desde 2009 se ha quintuplicado el número de cabezas de cerdo y la empresa detrás de la explotación de 5.000 vacas en Caparroso (Navarra) ha proyectado una aún mayor en Noviercas (Soria) para 23.520 animales, que sería la más grande de Europa.

En el caso de Noviercas, la explotación tendría 120 hectáreas de superficie construida Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Food & Water Europe y Greenpeace exigen una evaluación ambiental rigurosa y por vía ordinaria para lo que consideran «un total despropósito», a la vez que critican las presuntas facilidades administrativas para este proyecto.

Pero la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla León aprobó la evaluación ambiental simplificada para la edificación, con lo cual permite al Ayuntamiento de Noviercas modificar las normas urbanísticas del municipio, uno de los pasos imprescindibles para la construcción de la macro explotación. Los ambientalistas consideran que de hacerse esta modificación, «se abriría la puerta, no solo para la puesta en marcha de este proyecto, sino de cualquier otro proyecto de ganadería industrial de esas dimensiones».

Alberto Garzón pide consumir menos carne para proteger la salud y el planeta

En un polémico vídeo, el ministro de Consumo, Alberto Garzón, ha pedido a los españoles que consuman menos carne, para proteger su salud personal y la del planeta, ya que la ganadería supone a nivel mundial el 14,5% de las emisiones de gases invernadero responsables del calentamiento, y de ajustarse al consumo de carne recomendado por las autoridades sanitarias, “se podría lograr una reducción del 50% de las emisiones”.

En un vídeo publicado a través de su perfil personal de Twitter, Garzón critica el modelo agroindustrial basado en las macrogranjas y señala que “las flatulencias de las vacas y las heces de los cerdos y sus piensos generan ya más contaminación que la de los coches”. Además, advirtió sobre la huella hídrica de la industria agroalimentaria, pues para que tengamos un kilo de carne de vaca se requieren 15.000 litros de agua.

Además, el ministro de Consumo hizo una defensa de la ganadería extensiva porque “es más sostenible, ayuda a proteger los suelos, previene incendios y protege el empleo local”.

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