La Asociación de Defensa Ambiental Salvemos Cabana considera que el proyecto de ley de acompañamiento de los presupuestos del Gobierno gallego para el próximo año, que recoge la consideración especial de la planificación, construcción y explotación de proyectos eólicos de competencia autonómica solo favorece a los intereses de las grandes empresas del oligopolio energético.

El «interés público superior» que la Xunta defiende en los parques eólicos favorece en último término a las cuentas de resultados de las grandes energéticas / Foto: Asociación Salvemos Cabana

La legislación estatal y europea sobre evaluación ambiental requiere que se tengan en cuenta todos los aspectos de cualquier proyecto que se evalúe manteniendo un carácter global y su integridad, lo que en el caso de los parques eólicos implica sus líneas de evacuación y sus infraestructuras asociadas, que también tienen un gran impacto sobre el territorio. En este sentido, el procedimiento de evaluación ambiental queda gravemente dañado con la modificación legislativa fomentada por la Xunta.

El cambio de normativa propuesto por el PP desde el Gobierno autonómico retuerce a conveniencia, una vez más, la legislación comunitaria, enmarcando la reforma dentro del marco europeo «para acelerar el despliegue de energías renovables» pero olvidando que el Principio de Cautela o Precaución es uno de los pilares rectores de la política europea cuyo enfoque proactivo busca proteger el medio ambiente y la salud pública.

La realidad es que que a diferencia del ideario publicitado desde el Ejecutivo de Alfonso Rueda Galicia no necesita más parques eólicos sino más sentido común en su gestión política y sobre todo menos colonialismo energético, pues en 2022 según los datos aportados por Red Eléctrica (REE) fue la tercera comunidad con mayor nivel de producción renovable representando el 64,8% del total del mix del que la eólica produjo un 43,4%, con un saldo exportador de un 40,5% de la electricidad generada.

En la práctica, el territorio y la población cargan con las muchas consecuencias negativas provocadas por la instalación parques eólicos mientras las grandes eléctricas benefician sus cuentas de resultados. Cabe recordar que tal como ha señalado en su último informe el Consello da Cultura Galega (CCG) el modo en el que se está desarrollando la implantación de la energía eólica en Galicia está resultado negativo para ámbitos sociales tan destacados como el cultural pero también el económico con una afectación significativa sobre paisaje, medioambiente y patrimonio.